Robyn Yerian tenía 70 años cuando decidió dar un uso muy diferente a una parte de los ahorros que había reservado para su jubilación. En lugar de invertirlos en una vivienda convencional, puso en marcha un proyecto con el que buscaba algo más: crear un lugar en el que mujeres de edades similares pudieran mantener su independencia sin tener que afrontar solas esta etapa de sus vidas. Seguir leyendo....