Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: FenalcarbónEl carbón fue uno de los centros de la agenda energética durante los últimos cuatro años, en medio de las políticas adoptadas durante el gobierno de Gustavo Petro. El veto a las exportaciones hacia Israel y las restricciones a su transporte en el Caribe fueron algunas de las decisiones que marcaron el rumbo de una industria que ahora busca un nuevo viraje. Tras el cambio de administración, la Federación Colombiana de Carbón (Fenalcarbón), presidida por Carlos Cante, puso sobre la mesa una serie de propuestas para redefinir la política del sector y recuperar su competitividad.En esta conversación, el dirigente gremial habló sobre la oportunidad que tiene el mercado para brindar respaldo al sistema eléctrico durante el fenómeno de El Niño, las medidas que, a su juicio, debería adoptar el nuevo gobierno para revitalizar la cadena de este mercado, y el potencial de este energético para recuperar el terreno perdido y volver a posicionarse como un actor relevante dentro de la matriz energética.Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: Fenalcarbón¿El carbón puede tener una mayor oportunidad por la necesidad de una mayor generación térmica durante el fenómeno de El Niño?Sí, por supuesto. Digamos, el carbón como energético para generación de energía es el insumo más costo-eficiente que tenemos en la matriz de generación térmica, mientras que un millón de BTU (Unidad Térmica Británica) para generación con carbón puede estar alrededor de US$2,5, el millón de BTU para generación con gas está alrededor de US$19, precisamente porque estamos hablando de que es gas importado y es más costoso.Nosotros tenemos un parque térmico de cerca de 1.500 megas, que en épocas de estrechez hídrica está demandando cerca de 20.000 toneladas diarias de carbón. Ya estamos empezando a ver cómo la demanda, la generación diaria de energía a base de carbón en las térmicas se acerca al 15 % y ha llegado a representar cerca de 20 % en lo más profundo del fenómeno de El Niño, como sucedió en abril de 2024.El carbón, como insumo de carácter nacional que le permite a Colombia tener soberanía energética, es el seguro energético que tenemos frente a la sequía que ya estamos empezando a ver en diferentes partes del país con el fenómeno de El Niño.¿El carbón podría asegurar que las tarifas de energía no se disparen?Sí, claro, pero no depende exclusivamente de eso. El tema tarifario depende de tener más capacidad de generación, y ahí es donde los carbones tienen otra facilidad importante. Se ha calculado que se requiere como garantía de seguridad energética en el país hasta 800 megas adicionales de capacidad térmica a base de carbón.En la medida en que nosotros logremos incrementar la capacidad de generación con térmicas a carbón, con térmicas a gas, con eólica, con solar, y podamos superar con energía firme la demanda diaria que ha seguido creciendo, esa va a ser la única manera de disminuir las tarifas.Cuando la oferta de energía tenga la suficiente capacidad de estar por encima de la demanda diaria, en ese momento vamos a poder hablar de estabilidad o disminución de las tarifas de energía. Mientras tanto, el juego que se está dando es de abastecer el consumo diario nacional que sigue creciendo.Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: Fenalcarbón¿Cuánto podría aumentar la representatividad del carbón en las térmicas durante el fenómeno de El Niño en su máxima intensidad?Ya las térmicas están generando con su capacidad, están casi por encima de 80 %, estamos hablando de aproximadamente 18.000 toneladas de carbón diario, y esa capacidad puede subir a 21.000 toneladas diarias. Estamos hablando de aproximadamente 500.000 toneladas al mes que se están demandando en lo más profundo de El Niño, que tiene dos o tres momentos.El primero ya empezó. Las plantas de generación térmica empiezan a funcionar, y a garantizar parte del consumo nacional para tratar de llegar al momento cumbre del fenómeno de El Niño con los embalses a su máxima capacidad.Después de que pase El Niño, se requiere otro período de meses para que vuelvan a llenarse los embalses, y durante ese tiempo también las térmicas van a seguir funcionando. Eso quiere decir que vamos a estar entre 80 % y 100 % de la generación con nuestra capacidad térmica, aproximadamente 10 meses que ya arrancaron desde hace más o menos 3 meses.En abril de 2024, la generación diaria de térmica a carbón representó cerca de 20 % del consumo nacional. Ese es más o menos el tope. Hoy puede estar cerca de 15 %, todavía tenemos posibilidad de subir un poco más, y eso va a depender mucho de la demanda diaria nacional. Lo que tenemos que hacer es promover una disminución del consumo industrial y de los hogares, precisamente, para evitar estrecharnos de nuestra capacidad de generación, porque no podemos estar generando durante 10 meses, un año, a 100 %, porque las máquinas corren el riesgo de agotarse.¿Entonces el carbón va a tener un buen período de bonanza gracias al consumo por el fenómeno de El Niño?Sí. Generalmente, los períodos de estrechez hídrica son años de buen consumo nacional. Se puede decir que, durante esos años de fenómeno de El Niño, el consumo nacional solo para generación térmica supera cinco millones de toneladas al año.Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: Fenalcarbón¿Cuánto tardaría el país en recuperar los niveles de capacidad que tenía antes de la prohibición de exportar carbón a Israel?Es importante saber que antes de que iniciara todo este tema de la suspensión, que realmente inició hacia agosto de 2024 y se terminó de prohibir oficialmente en mayo de 2025, Colombia tenía una exportación promedio de carbón térmico cercana a 3,5 millones de toneladas al año. Eso representaba aproximadamente 40 % del consumo nacional de carbón de Israel.En el momento en que se da la prohibición, Israel no dejó de consumir carbón, tomó dos decisiones. En las plantas tradicionales de generación térmica de carbón, empezó a comprarle a Sudáfrica. Es un destino mucho más cercano incluso que Colombia, con algunas diferencias en materia logística.Por el otro lado, en las plantas de generación de ciclo combinado, empezó a utilizar más gas que carbón. Esta restricción de carácter comercial nunca debió haber sucedido, y estamos aplaudiendo la iniciativa del Gobierno de Abelardo de la Espriella de levantar este tipo de autosanciones comerciales, porque el único que se perjudicó aquí fue nuestro país. Pero pensar en llegar fácilmente a ese volumen de 3,5 millones de toneladas, creo que es casi irreal.Es fácil perder los mercados, pero volverlos a recuperar es supremamente difícil. Es tarea de las empresas, a través de sus agencias de comercio en esos países, tratar de volver a colocar esos volúmenes de carbón, pero vuelvo y digo, difícilmente vamos a lograr recuperar ese promedio que traíamos antes de 2024.¿Cuánto se podría recuperar de este mercado?Con que recuperemos un millón de toneladas sería un buen resultado. Empezamos a hablar de comercio y de carbones a Israel en 1992, es decir, era un mercado que se venía construyendo hace más de 30 años. Esa decisión de restringir las exportaciones cortó con una tradición comercial y una confianza que traíamos con Israel. Tengo que ser sensato y realista, no creo que fácilmente lo vayamos a recuperar.Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: Fenalcarbón¿Qué proponen para revitalizar al sector?El balance de cuatro años del gobierno anterior significó un ejercicio claro de persecución tributaria y administrativa en contra del sector de los carbones, que condujo a que la producción de cayera diera de 67,7 millones de toneladas en 2022 a 51,4 millones de toneladas en 2025.Planteamos al nuevo gobierno varios puntos fundamentales que consideramos deben ser tenidos en cuenta para volver a hacer del carbón un sector importante para las finanzas públicas nacionales, y para la generación de empleo, de regalías, de divisas en el país.El primero es, por supuesto, revisar todas las medidas tributarias impuestas al sector durante los últimos cuatro años que minaron nuestra competitividad desde el punto de vista fiscal. La ampliación del parque térmico a carbón, garantizando neutralidad tecnológica y remuneración a la energía firme, dado los recursos que tenemos en nuestro propio subsuelo, garantizando soberanía energética en la generación de energía.Reducir los sobrecostos logísticos y reformar el SiceTAC. Recuperar mercados internacionales mediante la defensa comercial activa, dar seguridad jurídica a la inversión, la formalización en los planes de cierre minero, y habilitar las áreas reservadas con potencial minero de carbón.Nosotros estamos trayendo a colación el informe que realizamos el año anterior (2025), en el que dábamos cuenta de que, si el país genera las condiciones necesarias para el desarrollo de las inversiones de carbón y genera las señales de política pública que garanticen que las inversiones en carbón se van a proteger, podemos volver a un escenario de 9,2 millones de toneladas, y eso significa garantizar recursos en materia de regalías e impuestos para el país por encima de $10 billones.¿Qué es lo que debería incluirse u omitirse en referencia al carbón en una eventual reforma tributaria?Limitar la tasa de renta que se ha expuesto sobre el sector carbón. Evitar la imposición de impuestos adicionales como el que tuvimos durante gran parte del gobierno Petro de 1 % sobre las ventas de carbón. Tercero, restablecer el porcentaje general de anticipo de renta del sector carbón, que pasó de 1,6 en 2022 a 4,5 en 2024, lo que triplica el anticipo de renta que tienen que hacer las empresas generadoras del carbón y limita la caja de las empresas, y por tanto, compañía que no tiene caja, no puede producir y no puede exportar.Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón. Imagen: Fenalcarbón¿Cuáles fueron los factores que explicaron el incremento del carbón en el PIB y su aporte al sector minero-energético?Primero tenemos que irnos un poco atrás. El sector de los carbones colombianos ha enfrentado una serie de medidas por parte del gobierno anterior que minaron nuestra competitividad. Estamos hablando de una caída en la producción de carbón que pasó de 67,7 millones en 2022 a 51,4 millones en 2025.Sobre todo, 2025 fue un año bastante complejo para el sector de los carbones, porque fue de bajos precios, altos costos logísticos, una caída de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) y restricciones a las exportaciones de diversas maneras, como la producción de exportaciones de carbón a Israel.Ya para 2026, frente a las expectativas del cambio de gobierno y a la negativa por parte del Congreso y de la Corte Constitucional de seguir aplicando tributos adicionales al sector carbón, se ha visto una nueva movilidad de los volúmenes de carbón producidos y exportados, sobre todo, en el norte del país.¿Es decir que la no aplicación de esos tributos adicionales fue lo que impulsó al carbón en los resultados del PIB?Hay algo que durante 2025 tuvimos, que fue un impuesto adicional de 1 % a las ventas de carbón, que durante 2026 no ha aplicado porque se quiso imponer de nuevo a través de una medida de emergencia económica que fue desestimada por parte de la Corte Constitucional, y eso impactaba gravemente las finanzas de las empresas productoras. Esto también, combinado con una leve mejoría en el precio internacional, pues ha permitido generar mejores de producción y exportación.Destacado: Aportes del carbón al Estado descendieron en los últimos años: Fenalcarbón propone puntos para reactivación¿Cómo impacta al sector carbón la situación que Cerro Matoso atraviesa por la falta del gas de Canacol?Cerro Matoso, dentro de su proceso productivo, utiliza los carbones de Córdoba como agente para el ferroníquel, y en la medida en que ellos han tomado la decisión de suspender aproximadamente 50 % de su capacidad productiva, eso significa una reducción en la demanda de cerca de 90.000 toneladas de carbón, que es lo que aproximadamente utiliza. Ese 50 % de reducción que no se va a utilizar por parte de Cerro Matoso, que sale de la región del San Jorge, en Córdoba.