YouTube está poniendo sobre la mesa millones de dólares para retener a sus grandes creadores y evitar que lleven sus vídeos a Netflix. La plataforma de Google negocia acuerdos de exclusividad temporal con varios canales populares, algo poco habitual para una compañía que hasta ahora había basado buena parte de la relación económica con ellos en el reparto de ingresos publicitarios.Las conversaciones han comenzado durante las últimas semanas y afectan a un puñado de creadores, según recoge Bloomberg citando a personas familiarizadas con ellas. En al menos un caso hubo una propuesta verbal de varios millones de dólares, aunque todavía no se habían negociado sus condiciones y YouTube tampoco ha fijado una fecha límite para cerrar los posibles acuerdos.Netflix ya ha comprobado que estas audiencias se pueden llevar de una plataforma a otra Netflix es una de las principales plataformas de streamingLos números explican buena parte de lo que está ocurriendo. Los programas de creadores que hicieron carrera en Internet ya acumulan decenas de millones de visualizaciones dentro de Netflix. Ms. Rachel, uno de los casos con mejores cifras, sumó 37,3 millones con su primera temporada y otros 31,3 millones con la segunda durante el primer semestre de 2026.Y no depende de una sola estrella. Otros programas procedentes de este mismo entorno han superado ampliamente los 20 millones de visualizaciones, mientras varias temporadas de Mark Rober's CrunchLabs han reunido entre 8,4 y 14,4 millones. El problema para YouTube es bastante fácil de ver: parte del público sigue a los creadores cuando cambian de plataforma.Netflix también ha empezado a meterse en uno de los formatos donde YouTube llevaba años jugando prácticamente en casa. Ya ha firmado acuerdos con varios pódcasts en vídeo y, en algunos casos, estos obligan a retirar de YouTube su versión audiovisual. Hay programas que están dejando YouTube para terminar en Netflix, no simplemente publicándose en ambos servicios a la vez.Todo esto sucede, además, mientras YouTube mantiene una ventaja considerable cuando miramos el televisor. Según Nielsen, en abril reunió el 13,4 % del tiempo de visualización televisiva en Estados Unidos, frente al 7,8 % de Netflix. La plataforma de Google ya supera a Netflix en visualización en más de 20 países. YouTube sigue por delante en tiempo de pantalla.YouTube empieza a pagar por algo que antes dejaba en manos de los creadores YouTube supera a Neflix en 20 paísesLa novedad está en cómo pretende evitar esas fugas. YouTube ha sido tradicionalmente reacia a financiar directamente programas fuera de ocasiones concretas, pero ahora estudia pagar por mantener determinados vídeos en exclusiva durante un tiempo. También contempla financiar producciones y repartir con sus autores parte del dinero procedente de grandes acuerdos comerciales negociados por la propia plataforma.No significa que vaya a abandonar sus otras vías de ingresos. YouTube asegura haber pagado más de 100.000 millones de dólares a creadores, artistas y empresas de medios durante los últimos cuatro años, mientras sigue ampliando programas como YouTube Shopping. Este año, por ejemplo, rebajó los requisitos para sus afiliados. Mantener a los creadores dentro de YouTube también pasa por facilitarles ingresos.Netflix tampoco esconde su interés por ese contenido. En sus resultados del segundo trimestre aseguró que cada vez trabaja más con autores procedentes de plataformas abiertas y citó varios de los programas que ya han funcionado dentro de su catálogo. Netflix quiere más contenido nacido fuera de la televisión tradicional, especialmente cuando llega acompañado por una audiencia que ya existe.Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, llegó a describir YouTube como una plataforma donde los creadores pueden "curtirse" antes de dar otros saltos. También señaló que muchos producen sus programas asumiendo ellos mismos todo el riesgo económico. Para Netflix, por tanto, incorporar formatos que ya han pasado la prueba del público reduce parte de esa incertidumbre inicial.YouTube ve la situación de otra manera. Neal Mohan, su máximo responsable, llamó a los creadores "los nuevos estudios" en su carta de prioridades para 2026 y señaló que algunos ya compran instalaciones en Hollywood y producen programas pensados para verse en televisión. Ahora YouTube está dispuesta a pagar millones para que esas estrellas no se marchen justo cuando Netflix intenta atraerlas.