Hasta el momento el dominio del internet satelital tiene un ganador indiscutible: Starlink. El servicio impulsado por la empresa creada por SpaceX, compañía presidida por Elon Musk, se ha consolidado a nivel mundial gracias a un amplio despliegue de satélites y una red de clientes que sube hasta los 12 millones de usuarios. El primero de los aspectos no cesa, con lanzamientos regulares, por lo que la fiabilidad crece y con ella lo hace el número de clientes potenciales.Dado que cualquier industria o sector se convierte en una lucha de poder entre Estados Unidos y China, este tipo de servicio centrado en la conectividad satelital no es una excepción. Por ello, Pekín acaba de respaldar la última ronda de financiación de la firma SpaceSail. Una inyección económica cuya meta pasa por incrementar el músculo financiero de la entidad y ejecutar un mayor número de lanzamientos de satélites en órbita terrestre baja para ampliar su cobertura global y competir en mejores condiciones frente a Starlink.SpaceSail capta 1.000 millones para escalar su modelo de negocio Pekín muestra su confianza en desarrollar un sistema satelital con el que competir con StarlinkSpaceSail, fundada en 2018 en Shanghái, ha logrado recaudar, tal como publica South China Morning Post, 1.000 millones de dólares para escalar su modelo de negocio y expandirse en el mercado tanto nacional como internacional. Se trata de una cifra récord para el sector comercial de internet por satélite en China y, en parte, se ha producido gracias al respaldo de fondos de inversión con participación estatal.Ofrecer un servicio de internet satelital óptimo requiere como primer paso establecer una flota de satélites en órbita terrestre baja (conocida como LEO por sus siglas en inglés, Low Earth Orbit) fiable en cuanto a la prestación del servicio y numerosa para su amplitud, y ahí es donde pretende hacer hincapié SpaceSail tras recibir el apoyo financiero de los inversores.La constelación Qianfan y su meta de 1.296 satélitesCon ella, tratará de elevar el número de satélites de su constelación Qianfan, que actualmente cuenta con 238 dispositivos tras haber iniciado los lanzamientos en el año 2024. La meta del proyecto pasa por desplegar 1.296 satélites en su primera fase según los datos aportados por la televisión estatal china CCTV. Esa cifra serviría como punto de partida sobre el que construir una red global con más de 14.000 unidades a largo plazo. Deberá hacerlo de manera ágil, pues Starlink ya ha comenzado los trámites para poder desplegar una red satelital con sus nuevos modelos Gen3 de 100.000 dispositivos.Analizando a quienes han depositado su confianza económica en el proyecto de SpaceSail, la operación atrajo a 18 inversores, entre los que destacan fondos con respaldo estatal como Shanghai Alliance Investment y la firma de capital riesgo CAS Star. El montante captado representa un 13,94% de las acciones de la entidad, lo que eleva la valoración total de la compañía por encima de los 7.000 millones de dólares. El hecho de que Pekín se involucre en la financiación de una entidad centrada en la conectividad satelital da un peso determinante al proyecto. Contar con una infraestructura soberana para ofrecer internet de banda ancha y conectividad directa a dispositivos es un activo estratégico que los gobiernos consideran prioritario para el futuro. Este movimiento respalda el impulso que China está ofreciendo a su industria aeroespacial tanto desde el ámbito público como desde su vertiente inversora en el sector privado.