Johnny Depp, la estrella de ‘Piratas del Caribe’ sobre su etapa más oscura: «No me siento boicoteado por Hollywood porque no pienso en Hollywood», y por qué asegura que ya no necesita a los grandes estudios

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Johnny Depp llegó a Cannes en mayo de 2023 con una película francesa, un papel hablado en francés y una pregunta inevitable sobre su relación con la industria estadounidense. La respuesta condensó varios años de distancia profesional y rechazó que su presencia en el festival debiera presentarse como una vuelta.Jack Sparrow cambió la escala de su carrera. La primera entrega de ‘Piratas del Caribe’ le dio su primera nominación al Óscar, antes de las candidaturas por ‘Descubriendo Nunca Jamás’ y ‘Sweeney Todd’. Durante años, su nombre estuvo unido tanto a personajes singulares como a presupuestos y franquicias de alcance mundial.Su declaración distingue dos etapas que conviene mantener separadas. Depp reconoció que se había sentido apartado cuando dejó de recibir llamadas y tuvo que abandonar una producción. Al llegar a Cannes, en cambio, describió una decisión tomada por él: dejar de medir su futuro por el interés de los despachos de Los Ángeles.Una vuelta con reglas propiasLa pregunta llegó el 17 de mayo de 2023, durante la rueda de prensa de ‘Jeanne du Barry’. AP Archive conserva el pasaje completo: el intérprete admite primero que en el pasado percibió un boicot y recuerda que le pidieron dimitir de una película que estaba rodando. Después cambia al presente y afirma que su atención ya estaba en otra parte, mientras el cine seguía celebrando la temporada de premios.‘Jeanne du Barry’ ofrecía una prueba concreta de esa salida. Maïwenn dirigió y protagonizó el largometraje, rodado en Francia, y confió a Depp el papel de Luis XV. La cinta abrió el 76.º Festival de Cannes, fuera de concurso, el 16 de mayo y llegó ese mismo día a los cines franceses. La producción circuló por una vía europea, sujeta a sus propios socios y a derechos por territorios.También rechazó la palabra ‘regreso’. Aseguró que nunca se había marchado y señaló que eran otros quienes habían dejado de llamarle por miedo. La ironía estaba en que vivía a unos 45 minutos de Cannes. El cambio real estaba en las llamadas, en quién financiaba sus trabajos y en la relevancia que él quería conceder a la aprobación de la industria estadounidense.Independencia tras las franquiciasLa ruptura resulta llamativa por su procedencia. Depp alcanzó su mayor popularidad dentro de Disney y trabajó con Warner Bros. en ‘Animales fantásticos’. Ese sistema financia películas caras, distribuye en miles de salas y explota personajes durante años, una lógica que ahora convive con el negocio del ‘streaming’. Renunciar a su visto bueno significa aceptar proyectos con otro tamaño y recorrido.Fuera de los grandes sellos estadounidenses existen productoras nacionales, coproducciones y festivales capaces de sostener una carrera conocida. Ninguna opción garantiza por sí sola la financiación ni el acceso al público. Ahora bien, los estrenos en salas pueden combinarse después con catálogos que prolongan la vida comercial de las películas, como muestran los servicios bajo demanda disponibles en España.Depp añadió que vivimos un tiempo extraño, en el que muchas personas querrían mostrarse como son y acaban siguiendo a quien tienen delante. Él se colocó, con sus palabras, al otro lado. Los siguientes papeles dirán cuánto dura esa independencia, pero en Cannes dejó una condición profesional bastante clara: trabajar sin esperar que un estudio estadounidense certifique su regreso.