La economía nacional acumuló una expansión del 2,9 % en el primer semestre del año.Foto: tomada de Freepik (www.freepik.es)El DANE reveló ayer que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia registró un crecimiento anual del 3,5 % durante el segundo trimestre de 2026. Esta cifra no solo superó el 2,2 % reportado en el primer trimestre, sino que se ubicó por encima de las expectativas del mercado, que promediaban un 3,3 %. Con este resultado, la economía nacional acumuló una expansión del 2,9 % en el primer semestre del año.El crecimiento estuvo fuertemente apalancado por la demanda interna, que se expandió un 4,9 % anual. No obstante, los analistas coinciden en que este dinamismo responde a factores excepcionales. El consumo del Gobierno creció un notable 12,2 %, impulsado por pagos retroactivos, gastos electorales y una mayor actividad en educación y defensa.Según el Banco de Occidente, este ritmo es insostenible y advirtió que la administración pública explicó cerca del 50 % del crecimiento del trimestre y que este impulso extraordinario debería moderarse en la segunda mitad del año. En una línea similar, el Banco de Bogotá calcula que, sin este aporte estatal, la economía habría crecido apenas un 2 %, evidenciando una alta dependencia del gasto público en la coyuntura actual.Incluso la Copa Mundial de la FIFA 2026 generó un impulso significativo en el consumo privado (+2,8 %), especialmente en los rubros de entretenimiento (+9,5 %), apuestas deportivas y bienes durables como televisores y vestuario deportivo.Remi Stellian, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Javeriana, destacó que el dato es una buena señal y «muestra una cifra un poco más alentadora respecto al trimestre anterior», aunque advirtió que el crecimiento del 3,5 % aún queda por debajo del potencial de la economía colombiana debido al alto costo del endeudamiento.Los renglones que suman y restan a la economíaLa inversión fija registró una recuperación significativa del 7 % anual, su cifra más alta en seis trimestres. Este avance estuvo liderado por la compra de maquinaria y equipo (+13,2 %) y las obras civiles (+17,1 %), destacando proyectos como el Metro de Bogotá. Sin embargo, la construcción de edificaciones residenciales cayó un 3,2 %, afectada por las elevadas tasas de interés y la reducción en subsidios de vivienda.En cuanto a la oferta, la minería creció un 4,2 % tras nueve trimestres de caídas, gracias al carbón y los metales, aunque el petróleo retrocedió un 2,4 %. El comercio al por mayor y menor avanzó un 6 %. En contraste, el sector agropecuario fue la nota negativa al contraerse un 2,1 %, debido a los bajos rendimientos en cultivos transitorios y permanentes, a pesar de un rebote del 16,4 % en la producción de café.Sin embargo, el frente externo restó dinamismo al PIB. Mientras las importaciones crecieron un 7,5 %, favorecidas por una tasa de cambio apreciada, las exportaciones cayeron un 1 %. Según Bancolombia, «la demanda interna ha mostrado una resiliencia notable» frente a las altas tasas de interés, apoyada en parte por un flujo de remesas que alcanzó los $24,4 billones en el primer semestre.No obstante, el panorama para el cierre de año es desafiante. El reciente terremoto de magnitud 7,4 que afectó el occidente del país ha introducido un nuevo riesgo, con posibles interrupciones en cadenas productivas e infraestructura. El BBVA Research, aunque reconoce la fortaleza del dato actual, decidió mantener su previsión de crecimiento de 2,6 % para el total de 2026, esperando que las altas tasas de interés empiecen a moderar el consumo privado en los próximos meses.Aunque el PIB del segundo trimestre superó las apuestas, la economía colombiana navega entre un gasto público desbordado y una inversión que, pese a mejorar, sigue siendo un 9 % inferior a los niveles prepandemia de 2019. Para el Banco de Occidente, la capacidad del nuevo Gobierno para reactivar sectores estratégicos como el agro y los hidrocarburos será clave para determinar si Colombia puede sostener su ritmo de expansión en 2027.—