Erling Haaland ya visualiza cómo será su día a día cuando llegue el momento de abandonar la élite. El noruego, acostumbrado a estadios abarrotados y a la presión constante, confiesa que su refugio estará en Bryne, la localidad donde pasó su infancia y a la que sigue profundamente vinculado. Allí, asegura, encontrará la calma que el fútbol profesional no le permite.Seguir leyendo....