Un estudio realizado durante ocho años en el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay registró 69 especies de pequeños mamíferos no voladores, frente a las aproximadamente 35 conocidas anteriormente. Entre ellas aparecen 16 especies endémicas y varias amenazadas, reforzando la importancia de proteger la conexión entre los Andes y la Amazonía.