Joel Parra (Barcelona, 2000) representa el presente y el futuro de la selección española. El internacional, alero del Barça y uno de los jugadores con mayor proyección del baloncesto nacional, vuelve a enfundarse la camiseta de España en una ventana decisiva para la clasificación al Mundial de 2027. Versátil, con un notable físico y una amenaza constante desde el perímetro, el catalán se ha consolidado como un jugador capaz de aportar en todas las facetas del juego. Destaca por su capacidad reboteadora, su facilidad para jugar de espaldas al aro y su potencia para atacar la canasta desde el exterior, cualidades que le han convertido en una pieza cada vez más importante tanto en el Barça como en la selección. Y con la reciente final de la Liga Endesa todavía presente, Parra atiende a ABC tras la victoria ante Dinamarca y antes del compromiso frente a Georgia del domingo ( 17.30 horas, TDP ) para analizar el momento de la selección y repasar la actualidad del conjunto azulgrana. —Vuelve a la selección en una nueva ventana de clasificación para el Mundial de 2027. ¿Cómo afronta esta convocatoria? —Muy bien, con muchas ganas y mucha ilusión. Siempre que te llama la selección es un privilegio estar aquí. Volver a reencontrarte con jugadores y compañeros con los que no coincidíamos desde el pasado verano es increíble. —España se enfrenta ahora a Georgia tras la contundente victoria ante Dinamarca. ¿Qué espera de este partido? —Es verdad que ya estamos clasificados para la segunda fase, pero desde el primer día nos están diciendo que estos partidos son muy importantes para seguir creciendo como equipo en esta nueva etapa. También nos ayudarán de cara a la clasificación. Será un encuentro difícil y complicado. —¿Cree que estas ventanas sirven para consolidar el grupo e integrar a los jugadores más jóvenes? —Sí. Una cosa que hace muy bien la Federación es que no es la primera vez que vemos a Mario (Saint-Supéry) o a Hugo (González) con nosotros. En este caso son los más jóvenes, pero la química y la relación ya son diferentes, como si llevaran mucho más tiempo en la selección. Eso hace que todo sea mucho más fácil. Para nosotros tienen que ser jugadores fundamentales y debemos darles toda la confianza. —¿Se siente una responsabilidad especial al vestir la camiseta de España? —Sí, claro. Desde el primer día que te la pones para entrenar ya notas esa responsabilidad. Todo lo que ha conseguido España durante estos años hace que sea un orgullo representar a la selección. Hay que hacerlo siempre con la máxima ilusión, esfuerzo y trabajo. —¿Qué rol asume dentro del vestuario? —El que me pida Chus. Intento ser yo mismo y aportar energía, actividad en defensa, rebotes y, cuando tenga tiros liberados, lanzarlos con confianza. Llevo aquí desde el Europeo de 2022, así que también tengo un poco más de peso dentro del vestuario. Junto a Santi (Aldama), Alberto (Díaz) y los jugadores con más experiencia intentamos ser un ejemplo para los más jóvenes. —¿Cómo valora la llegada de Chus Mateo al banquillo de la selección? —Muy bien. Es la primera vez que coincido con él como entrenador y estoy muy contento. Desde el primer momento nos ha transmitido la ilusión que le hace estar aquí y las ganas que tiene de que todo salga bien. Nosotros también queremos devolverle esa confianza con trabajo. Esta será la tercera ventana con él y, poco a poco, iremos conociéndonos mejor. —¿Ha notado algún cambio a nivel táctico respecto a su forma de jugar con el Barça? —De momento, en estos dos días nos ha explicado las bases del sistema. Quiere que juguemos con más libertad dentro de unos conceptos, con un ritmo muy alto y, sobre todo, con confianza. Si tenemos un tiro liberado, quiere que lo tomemos porque será una buena decisión para el equipo. También insiste mucho en compartir el balón tanto en ataque como en defensa y en jugar siempre como un equipo. Eso es lo que intentaremos hacer en estos dos partidos. —Tiene experiencia tanto en el Barça como en la selección. ¿Siente que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera? —Creo que todavía me quedan muchas cosas por mejorar y puedo ser un jugador mucho más completo. Pero esta temporada, a nivel individual, estoy contento y satisfecho con el trabajo que he hecho, siempre sabiendo que puedo mejorar en muchos aspectos. Intento mantener los pies en el suelo. Hace solo cuatro días que terminó la temporada y quizá llego con un poco más de ritmo que otros compañeros, pero la prioridad sigue siendo ayudar y ser un ejemplo para los demás. —¿En qué aspectos cree que debe mejorar? —En muchos. Quizá lo más importante sea ser más consistente en el tiro de tres puntos. Pero creo que soy un jugador que todavía puede mejorar muchas cosas. —Hablando de la temporada regular, ¿cómo ha digerido la derrota en la final de la ACB? —Ha sido dolorosa. A nadie le gusta perder, y menos una final. No ha sido una temporada fácil para nosotros como equipo porque hemos tenido muchos altibajos y muchas lesiones. Aun así, a nivel individual creo que he ido creciendo poco a poco, sobre todo con la llegada de Xavi y el peso que he ido teniendo dentro del equipo. Estoy contento, pero también con ganas y ambición de que llegue la próxima temporada para seguir dando pasos adelante. —El Barça está obligado a ganar títulos. ¿Se siente esa presión dentro del vestuario? —Sí, claro. Y más después de tres años sin conseguir ningún título. Somos plenamente conscientes de ello y tenemos que cambiar esa situación. Ahora llega un verano con cambios en el club y veremos qué pasa. —Si tuviera que definirse como jugador en tres palabras, ¿cuáles elegiría? —Alegre, intenso y competidor. — ¿Quién es, para usted, el jugador con más talento de la selección? —Creo que ahora mismo Hugo y Mario son dos jugadores con una proyección increíble. Mario ya demostró en el último Europeo el desparpajo y el talento que tiene. Y Hugo está haciendo un gran primer año en la NBA. Creo que los dos tienen muchísimo talento. —¿Está asegurado el relevo generacional en la selección? —Sí, aunque también hay que tener paciencia con ellos. No podemos exigir a los jóvenes que sean los nuevos Rudy o Ricky. Además de ellos, también vienen jugadores como Izan Almansa, que ahora mismo está centrado en el draft. Tenemos una generación muy buena que puede ser importante en el futuro. Hay que ir sin prisa, pero sin pausa. —¿Le gusta ver baloncesto? —Sí, bastante. Sobre todo Euroliga y ACB. —¿Hay algún pabellón en el que siempre haya querido jugar o que le guste especialmente? —Me gusta mucho cuando vamos a Serbia. Tanto la cancha del Partizan como la del Estrella Roja tienen un ambiente espectacular. —¿Quiénes han sido sus referentes desde pequeño? —Siempre lo he dicho. Cuando era pequeño mis referentes eran Rudy Fernández, Pau Ribas y Ricky Rubio. —¿Qué objetivos se marca la selección de cara al Mundial de 2027? —Lo primero es puntualizar que todavía no estamos clasificados. Ahora tenemos que ganar estos dos partidos para pasar a la siguiente fase con el mayor número de puntos posible. Después, el objetivo será conseguir la clasificación para el Mundial. A partir de ahí, se trata de seguir creciendo como equipo, conocernos mejor con Chus y que él también nos conozca a nosotros. Tenemos que seguir dando pasos adelante tanto individual como colectivamente.