Con los presupuestos ya aprobados, el president Salvador Illa se dispone a afrontar una segunda parte de la legislatura en la que los proyectos con sello propio cobren protagonismo tras dos años con ERC y los Comuns marcándole la pauta. Los socios, sin embargo, ya le han advertido de que no eche las campanas al vuelo ni dé por sentado que llegará a 2028 sin sobresaltos, porque el Govern puede tener cuerda, pero sigue en minoría. Seguir leyendo....