Los ecos tardarán en apagarse, pero este domingo más, mucho más. Yo no sé si una vecina o vecino de una localidad agraciada por el Tour se ha percatado de lo que significa el paso de la carrera por su pueblo. Incluso invitaría a que alcaldesas y alcaldes -seguramente la oposición, del color que sea, no pondrá impedimentos- pusieran una placa, que no vale tanto dinero, en el lugar por donde transitará la prueba recordando que el 5 de julio de 2026 el Tour pasó por esta calle durante la disputa de la segunda etapa. En Francia lo hacen.Seguir leyendo....