Una vasija de vino acaba de contar una historia que ningún cronista pudo registrar. Hace 2.200 años, la Tierra perdió más de un 30% de su campo magnético

Wait 5 sec.

Las marcas impresas en unas vasijas fabricadas en Rodas permitieron fechar con gran precisión una caída superior al 30% en la intensidad magnética, mientras que una tinaja local aportó nuevas pistas sobre una de las fortificaciones más discutidas de Jerusalén.