El horno solar de Odeillo, en la Cerdaña francesa a 1.600 metros de altitud, opera desde 1969 con un reflector parabólico de 1.830 m² compuesto por 9.000 facetas que concentra la luz de 63 heliostatos motorizados en un punto de 40 cm de diámetro. El resultado: 1 megavatio de potencia térmica y temperaturas de hasta 3.500°C, suficiente para fundir acero. No genera electricidad para la red, sino que investiga materiales extremos y combustibles solares