Lleva una jornada maratoniana de entrevistas, pero Kira Miró no responde con evasivas para superar el trámite y pasar a la siguiente. Para las preguntas personales que buscan captar la esencia de su personalidad, la actriz muestra interés por ser precisa : «Es difícil encontrar una etiqueta para definirme porque soy muy distinta según la circunstancia o el momento. Soy una cuando estoy agobiada por el trabajo, soy otra cuando viajo sola, soy muchas a la vez y la suma de todas ellas mostrarían cómo soy. Pero si tuviera que elegir un concepto que me represente, diría que la dulzura. Incluso cuando estoy enfadada, digo las cosas con amabilidad . Me sale sin pensarlo, no lo planifico, no reprimo la ira. Soy así». Y si pudiera mejorar, cambiar algo de su forma de ser, no lo duda un instante: «debo aprender a no pedir permiso y perdón por todo. Lo hago hasta por respirar». Ni permiso, ni perdón, Kira solo pide atención para compartir el resultado de su trabajo en 'Olivia', que ha estrenado en Disney+ : «es una serie con un tono de cuento amable, perfecta para ver en familia, una costumbre que se ha perdido. Toca todos los palos, hay humor, drama, emoción». Para ella, además, ha sido una experiencia rodar en Úbeda: «aunque la logística era complicada, porque me pasaba cuatro horas en coche para los traslados. Pero es precioso descubrir el mundo rural, todo lo que rodea a la industria del aceite de oliva . Cuando ves el trabajo que conlleva, entiendes que lo llamen 'oro líquido». Hay algo que ha disfrutado más que nada: «llevo el uniforme de la Guardia Civil, que pesa más de lo que parece, con el cinturón, la pistola, la porra y todo el equipo. En cuanto te lo pones, te metes en el personaje . No es cómodo, pero te da empaque. Es curioso cómo te mira la gente cuando lo llevas, impone respeto. Me ha encantado». Kira Se declara una romántica total: «con la vida, con los amigos, con la familia, con la pareja,» Basta con leer alguna de sus declaraciones de amor a su chico para comprobarlo: «Me has llenado la vida de confeti y alegrías. Por darme calma y energía, por darme espacio y caricias, porque la vida nos revolcó en un momento para que el amor nos diera siempre los buenos días. Porque nos amamos desde el respeto y la admiración mutua. Te amo, te mereces todo lo bonito que te pase». Aunque preferiría no hablar de su vida privada, asume que su relación con el actor Salva Reina está sometida a cierto escrutinio: «Los dos somos conocidos, qué le vamos a hacer. Y hemos hecho películas juntos, eso nos obliga a coincidir en las promociones. Lo mejor es llevarlo con naturalidad, sería absurdo esconderse. Tenemos vidas profesionales independientes, y cuanto más hablemos de nosotros -sin entrar en detalles de nuestra intimidad-, menos morbo despierta la relación y menos nos preguntan. Tenemos un amor muy bonito que queremos proteger». De hecho, están a punto de estrenar una nueva comedia, 'Tres de más', en la que ambos se meten en la piel de una pareja que se convierten de pronto en padres de tres hijos y sus vidas cambian radicalmente de la noche a la mañana . A Kira, el guion le resultó muy divertido. Pero sobre la cuestión de la maternidad, pasa palabra. A propósito de sus sueños, prefiere protegerlos: «Puedo contar el de irme a vivir una temporada a otro país, con otro idioma, otras costumbres, porque ése ya lo he descartado. Al final me quedo con las ganas de un vivir un Erasmus o un Interrail. Los otros sueños espero que puedan realizarse». Y nos revela un secreto sobre su forma de elegir un trabajo: « Lo primero, leo el guion . Luego me fijo en quien dirige, en quien forma el equipo. Busco compañeros que aporten, no que conviertan el rodaje en un infierno. Ya no quiero sufrir . He rechazado algún proyecto porque no quería pasarlo mal». Para superar esos malos ratos, nada como «encontrar la paz en el hogar, ahí me siento a salvo». Y quien tenga una cita con ella, un aviso: « No soporto la gente impuntual. No me gusta hacer perder el tiempo a nadie , tampoco que me lo hagan perder a mí». No se tiene por una mujer caprichosa: «Para nada. Igual, si se considera capricho un viaje, aunque sea sola, porque me apetece conocer un lugar concreto, pues entonces sí». Sus otras debilidades son «el 'kitesurf', navegar por las aguas del norte de Brasil, los conciertos de música en directo, con ese sonido que produce un efecto reparador en mí , me libera por completo». Al despedirse, Kira no puede evitar hacer una petición: «Por favor, que el titular no sea lo del toples ni nada relacionado con Salva. Ha sido una entrevista muy bonita, no me gustaría que todo quedara reducido a una anécdota o a una referencia a otra persona cuando mi valor viene avalado por 25 años de carrera. Que trate de mí, de cómo soy yo ». Cuando alguien tiene razón, no tiene sentido llevarle la contraria. El emoji que más usa : El de la cara que hace un guiño y saca la lengua. Es muy alegre. Se haría un selfi con: Daniel Day-Lewis. Un lugar para perderse: Canarias, junto al mar. Algo que no puede faltar en su día a día: El sentido del humor. Un propósito que nunca cumple: Parar, pisar el freno. Tiene miedo a: A la soledad no escogida. Un momento 'Tierra, trágame': Cuando me doy cuenta que por culpa del ritmo que llevo, tan frenético, no me puedo concentrar y me veo preguntando las cosas varias veces. Un sacrificio por la fama: No puedo hacer toples en la playa. Su primer beso: Solo recuerdo muchos nervios y que había otra pareja mirando. Dentro de diez años se ve: No espero cambios, tampoco los quiero. Espero verme igual, con trabajo, bien de salud y rodeada de la gente que quiero. La pequeña Kira: Era supertímida, callada, reservada y muy buena niña. En el colegio, muy aplicada y estudiosa. Es verdad que mi vocación fue tardía, de casualidad, cuando me apunté a la escuela de interpretación a la que iba mi hermano. Allí descubrí que podía vencer la timidez en el escenario metiéndome en la piel de un personaje.