El encendido ambiente del Paraguay - Francia: faltas, tanganas y balonazos por la espalda

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En el partido entre Francia y Paraguay sí que fue de muchísima ayuda la pausa de hidratación. Por las altas temperaturas registradas, que superaban en los termómetros los 38 grados y los 40 de sensación térmica sobre el césped, y porque también el calor afectó a los comportamientos de los jugadores de ambos bandos. Paraguay se aferró a la defensa para evitar que Mbappé, Dembélé y Olise hicieran de las suyas. Y lo consiguieron durante buena parte del encuentro. Eso sí, al límite del reglamento como criticaban una y otra vez los jugadores franceses. Empujones, algún que otro rodillazo y pisotones que acabaron convirtiéndose en algo más en algunos momentos. En el minuto 34, los de Deschamps se rebelaron, con un Mbappé cansado de ser la diana de todos, que respondió con empujón y enfrentamiento a Galarza, después de que este le diera un manotazo en la cara para evitar su carrera hacia la portería guaraní. Encendidos los ánimos, jugadores de ambos equipos fueron a defender a sus respectivos compañeros y esto provocó una tangana en la que intervinieron hasta una veintena de jugadores, incluido Orlando Gill, guardameta paraguayo, que sería protagonista de otro incidente al término del encuentro. El árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev tuvo mucho trabajo en este trabajo encuentro que terminó 1-0 para Francia, convertido el único tanto por Mbappé y de penalti. El colegiado fue criticado después por ser demasiado permisivo, pues no concedió ninguna tarjeta amarilla a pesar de las 13 faltas cometidas por Paraguay. Sí que fueron sancionados los franceses Barcola, Koné y Olise. Y solo después del encuentro también fue amonestado el segundo entrenador paraguayo, Carlos Alcides González. «Galarza lanzó deliberadamente un codazo a la cara de Mbappé mientras este avanzaba sin balón, y la tarjeta roja habría estado justificada», indicó el exguardameta Joe Hart en una retransmisión en la BBC. Después del partido, otro incidente reflejó este encendido encuentro también con Mbappé como protagonista. El portero paraguayo, Orlando Gill, le extendió la mano para saludarlo, pero el delantero francés optó por ignorarlo y siguió celebrando el pase a cuartos con la grada mientras pasaba por delante de Gill. La reacción del guardameta fue lanzarle el balón a la espalda. Aunque no pasó de allí.