La IA te puede quitar el trabajo, pero no lo va a hacer. A las empresas les han colado un Caballo de Troya y se están dando cuenta ahora

Wait 5 sec.

Seguro que durante el último año has escuchado algo similar a "La IA te va a quitar el trabajo". Hoy tengo buenas noticias para ti. No las mejores, pero sí buenas. La inteligencia artificial está cambiando el mundo empresarial, hace cosas increíbles y todo apunta a que solo estamos viendo la punta del iceberg. Ahora bien, hay algo que no todo el mundo sabe y de lo que muchas empresas se están dando cuenta ahora: las herramientas de IA a nivel empresarial son carísimas. Algunas, absurdamente caras. Que tú puedas utilizar ChatGPT o Gemini gratis (con límites) es solo un escaparate precioso de las compañías como OpenAI o Google, pero no es la realidad. De hecho, si has necesitado ir más allá y hacer un uso más profesional de estas herramientas, te habrás dado cuenta de que pasar por caja es algo inevitable para tener fluidez, eficiencia y precisión. Pues ese es solo el principio. Cuando das el salto al nivel empresarial, donde las compañías ofrecen paquetes personalizados para grandes empresas, la cosa cambia radicalmente. Las suscripciones de 50 o 100 euros al mes pasan a ser anecdóticas. Muchas multinacionales tienen el poder adquisitivo para probar y poder dar el salto al mundo de la IA, pero ahora se están dando cuenta de que no es tan rentable. La inteligencia artificial no sustituye por completo a los equipos reales, y siempre necesitan cierta supervisión, por lo que muchas compañías deben seguir manteniendo a expertos en la materia mientras gastan millones en hacer que sus trabajos los realice la IA. Y aquí es donde viene el caballo de Troya. La IA se está volviendo un reto económico para quien confió en ella¿Por qué un caballo de Troya? Bueno, la IA se vendió como una herramienta para realizar trabajos de horas en segundos, y que lo hace no es ninguna mentira. Ahora bien, aplicar esto a nivel profesional y en grandes dimensiones tiene un coste abrumador. Seguro que has visto a más de un programador quejarse sobre el precio de los tokens de Claude u otras IAs. También del inmenso coste de estos y, por supuesto, de los equipos que son necesarios para realizar ciertos trabajos en local. Las grandes compañías también lo vieron como una forma de ahorrar dinero en personal y, de hecho, muchas de las grandes han oficializado despidos masivos por este tema. El problema es que, mientras estas herramientas avanzan y permiten cada vez más cosas, los costes aumentan a un ritmo endiablado. Millones de dólares en equipos informáticos, una reestructuración de los procesos y un gasto inmenso en tokens están haciendo que muchas de las compañías que confiaron en la IA ahora se den contra una pared económica.En infinidad de ocasiones habrás oído hablar de la crisis de la RAM. La IA es la culpable de que todos los chips sean más caros desde hace meses, pero no solo las marcas de productos están sufriéndolo: las startups de IA también están pagando cantidades ingentes de dinero para llevarse gran parte de la producción. El resultado es el que te puedes imaginar: tokens cada vez más caros, herramientas que consumen más de estos tokens y procesos que antes eran eficientes con la IA, pero que han dejado de serlo. Los aqueos (las empresas como OpenAI) ofrecieron un bonito caballo a los troyanos (las grandes tecnológicas), y en su interior no iban guerreros, sino una necesidad imperiosa de pagar cada vez más por algo que al principio salía rentable. La IA puede quitarte el trabajo, pero puede que tu empresa no quiera lo que le ofreceDurante los últimos meses está quedando algo bastante claro: la IA te puede quitar el trabajo, pero para hacerlo tu empresa debe estar concienciada a pagar un sobrecoste cada vez mayor. Las primeras se han dado cuenta en el proceso, pero aquellas que no quisieron ser early access ahora han visto que caballo esconde algo en su interior.Ya son varias las compañías que han dado marcha atrás en su reestructuración IA por lo económico, y otras que abiertamente se arrepienten de haber despedido a un gran porcentaje de su plantilla para incluir la inteligencia artificial en sus procesos. Otras, sobre todo las que tienen una cartera que tiende a lo infinito, no están teniendo tantos problemas para mantener esta situación, pero las compañías en esta posición se cuentan con los dedos de las manos. El resto, las que se pensaban que iba a ser un chollo, se están dando cuenta de que, puede ser, que la mejor opción es seguir contando contigo. Seguir leyendo: La IA te puede quitar el trabajo, pero no lo va a hacer. A las empresas les han colado un Caballo de Troya y se están dando cuenta ahora