Rusia escondió sus aviones en refugios a prueba de drones: Ucrania los ha destruido

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Lejos de encaminarse a un acuerdo de paz inminente, el conflicto entre Rusia y Ucrania se recrudece. Ambos tratan de minimizar la capacidad de respuesta del adversario y, para ello, Ucrania ha puesto en el punto de mira una de las instalaciones críticas del ejército ruso como es la base aérea de Saki, en la región de Crimea. Allí se ha producido una ofensiva que, según los reportes ucranianos, ha logrado dañar de forma severa varios hangares reforzados (Hardened Aircraft Shelters o HAS por sus siglas en inglés).Así lo recoge el medio especializado The War Zone, que destaca los informes trasladados por el Servicio de Seguridad de Ucrania y que posteriormente ha podido confirmar gracias a una firma de monitorización terrestre. En ellos, la agencia de inteligencia y seguridad nacional ucraniana asegura haber dejado inoperativos diversos aparatos rusos tales como aviones de combate tácticos. Los ataques, llevados a cabo entre el miércoles y el viernes, habrían acabado con daños críticos en aeronaves del ejército ruso como cazas modelo Su-30SM, Su-30 y Su-24.Ofensiva ucraniana sobre hangares rusos reforzadosConcretamente, el SBU afirma que hasta siete de estas localizaciones de alta seguridad rusa se han visto afectadas por su última ofensiva con drones, el nuevo elemento diferencial para la guerra a distancia. Pese a que Rusia había construido dichas instalaciones a prueba para ese tipo de oleadas, Ucrania presume de haber logrado destruir siete hangares en los que había equipamiento aeronáutico del ejército ruso: "En el aeródromo de Saki, siete hangares que almacenaban equipo aeronáutico fueron alcanzados. En ellos se encontraban cazas Su-30SM, Su-30 y Su-24, así como bombarderos de primera línea. Según la información preliminar, al menos siete aeronaves resultaron destruidas o dañadas".Comunicado del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) Tras más de cuatro años de conflicto bélico entre ambos estados, se han sucedido los comunicados acerca de operaciones exitosas contra infraestructuras claves y desmentidos posteriores por el país afectado. Este no será el caso, pues The War Zone llevó a cabo una verificación independiente de lo sucedido ante la falta de presentación de pruebas por parte del servicio ucraniano. Para ello, el medio estadounidense se apoyó en los datos de la empresa Vantor, una firma enfocada en tecnologías geoespaciales y monitorización satelital del entorno terrestre.El análisis detallado de Vantor confirma que seis de los siete hangares blindados sufrieron daños estructurales evidentes. En el caso de algunos, la prueba se encuentra en el hecho de que los portones de acceso a los refugios ya no forman parte de ellos, sino que se encuentran en diversos puntos de la pista de rodaje y despegue de dicha instalación aérea.Daños estructurales confirmados, pero con incógnitas sobre los cazas afectadosPese a esos daños estructurales, ninguna de las infraestructuras ha colapsado, lo que demuestra que el blindaje de hormigón cumplió su función de contener el grueso de la onda expansiva. Lo que no es posible comprobar con los datos aportados por Vantor es el alcance real del impacto sobre las aeronaves rusas, pues no figuran en las capturas satelitales. Es cierto que, a tenor de los daños visibles, resulta razonable pensar que cualquier elemento o vehículo que se encontrara en el interior de los hangares podría presentar daños críticos, ya sea por el fuego o por la metralla de la ofensiva, pero no es posible certificar la afirmación del SBU.Con esta nueva ofensiva, Ucrania demuestra que el potencial de sus vehículos aéreos no tripulados continúa escalando a nivel operativo. Ubicar las instalaciones clave del adversario e inutilizar su equipamiento aéreo antes de que pueda entrar en combate es una de las grandes bazas a las que se aferra el ejército del país presidido por Volodímir Zelenski, inferior en número y recursos. Obtener victorias parciales como la que puede suponer este ataque a posiciones estratégicas de Rusia otorga, además, un importante respaldo emocional a las tropas ucranianas.