El discurso íntegro de Juanma Moreno en su toma de posesión como presidente de la Junta

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Juanma Moreno ha tomado este domingo posesión como presidente de la Junta por tercera vez, tras salir adelante la investidura fruto de un acuerdo entre el PP y Vox. A continuación, las palabras con las que se ha dirigido al público presente en San Telmo."Señoras, señores, muy buenos días a todos y a todas. Me van a permitir que comience estas palabras, como no puede ser de otra manera, saludando al presidente del Parlamento de Andalucía, que ya lleva algo más de cuatro años en sus responsabilidades y ya empieza a ser un veterano en el ámbito público. Querido Jesús.Quiero saludar también a la secretaria de Estado de Política Territorial, Miriam Álvarez, a la que saludo y agradezco su presencia en el día de hoy. Saludar también al portavoz del Grupo Popular, Toni Martín; a la portavoz del Grupo Socialista, María Jesús Montero; y, por supuesto, a Manuel Gavira, portavoz del Grupo Vox. Manolo, el acuerdo alcanzado para el gobierno y la estabilidad de Andalucía es el primer paso, el primer paso en un camino que hay que andar y que debe ser muy provechoso para el conjunto de los andaluces.políticaJuanma Moreno toma posesión como presidente de la Junta llamando a la unidad: "El diálogo es la esencia de la sociedad moderna" Pablo Fdez. QuintanillaQuiero agradecer también a los parlamentarios andaluces —son muchos los presentes— que hoy han querido sumarse a este acto. También saludar a los Medalla de Andalucía y a los Hijos Predilectos de Andalucía; a la presidenta Susana Díaz, que nos acompaña. Saludar también a la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, la alcaldesa de Jerez —que no sé dónde está… ah, está ahí—; al presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, el alcalde de Córdoba; a los alcaldes y alcaldesas, que no voy a citar a todos porque son muchos e importantes, pero me van a permitir que personalice el saludo en el nombre del decano de los alcaldes de Andalucía —yo diría de España—, que es Paco de la Torre, el decano, el más veterano, y que también ha hecho importantes esfuerzos, junto con la alcaldesa de Almería, que viene de muy lejos, para estar con nosotros.A los presidentes y presidentas de diputaciones que hoy nos acompañan; a las autoridades civiles, militares y eclesiásticas —querido arzobispo—; a los representantes de la vida institucional, económica, social y cultural de Andalucía. Y mi abrazo también a quienes han venido de diferentes lugares de España, desafiando el calor que estamos teniendo en estos días en Sevilla y en Andalucía, y también, tengo que decir, pegándose un gran madrugón. Entre ellos, el presidente Rajoy, que está con nosotros, al que quiero agradecérselo, y mis amigas Soraya Sáenz de Santamaría, exvicepresidenta del Gobierno, y Fátima Báñez, que también están con nosotros. Agradezco de manera muy sincera la presencia del presidente Rajoy, porque si hoy tengo el inmenso honor de estar subido a esta tribuna, representando al conjunto de los andaluces, en gran medida es gracias también a decisiones, colaboraciones y apoyos del presidente Rajoy. Así que, presidente, gracias, como siempre.Quiero saludar también a mis familiares y amigos, a los que luego me referiré, que están a mi izquierda, y a los alumnos de la Fundación Barenboim-Said, que están ahí, en esa isla artificial que hemos creado para vosotros. ¿Estáis bien o no estáis bien? Fantástico. Nos deleitarán con su calidad y su talento.Y a todos en general, muchísimas gracias por estar hoy aquí.Un momento de la intervención de Moreno. -JUAN CARLOS TOROAndaluzas y andaluces: hoy, por tercera vez, asumo con enorme gratitud y sentido de la responsabilidad el mandato de los ciudadanos de ser el presidente de todos los andaluces. El pasado 17 de mayo elegimos, y lo elegimos entre todos, el camino que queremos seguir los próximos cuatro años en nuestra querida comunidad autónoma.Un camino amplio que todos podemos compartir: tanto quienes votaron a cualquiera de las opciones políticas que se presentaron el pasado 17 de mayo como quienes prefirieron no votar, e incluso aquellos que decidieron hacerlo en blanco. Esa es la grandeza de la democracia, que emana directamente del voto libre e independiente de los ciudadanos. El Parlamento y el Gobierno de esta decimotercera legislatura son el resultado de la voluntad de los andaluces, y a ella nos debemos.Por eso voy a ser fiel a mí mismo y al modelo que ha hecho de Andalucía en estos años una comunidad más próspera, un referente de estabilidad, seguridad y también de entendimiento. Los valores no cambian. La vía andaluza de serenidad y diálogo sigue vigente, y lo que se abre ante nosotros es una hermosa oportunidad para demostrarlo.La vía andaluza es el sí: el sí al acuerdo, a la proximidad entre todos, y ha sido siempre contraria, siempre contraria, a los cordones sanitarios. La vía andaluza es inclusiva y no excluyente con ningún ámbito político, porque en esta Andalucía que estamos haciendo cada vez más grande cabemos todos. Como en cada legislatura que comienza, tenemos por delante nuevas posibilidades de progreso y bienestar.Vamos a poner toda nuestra energía y capacidad para aprovechar esas oportunidades. Hemos visto hasta dónde somos capaces de llegar juntos. Hemos conocido el inmenso valor de la concordia para emprender un profundo y efectivo proceso de transformación.Hemos demostrado que los acuerdos leales son buenos para Andalucía. En el año 2019, un gran acuerdo a tres bandas —en este caso con el partido ya extinto Ciudadanos y con el grupo político Vox— sacó a Andalucía del desencanto y la colocó en la pista de despegue hacia un porvenir brillante. En estos años hemos visto crecer el empleo, la riqueza y la pujanza de Andalucía.Hemos recuperado proyectos que estaban olvidados, o incluso algunos abandonados. Juntos hemos hecho de Andalucía una comunidad puntera en España y en Europa, marcando hitos en exportaciones, desarrollo industrial e innovación, en inversión extranjera —donde hemos batido récord este trimestre— y, en definitiva, en generación de oportunidades y creación de puestos de trabajo. Entre todos estamos dejando atrás aquella Andalucía que parecía condenada a tener más paro que nadie y que hoy lidera la creación de empleo en España.Hoy estamos preparados para tiempos complejos, pero apasionantes. Tenemos por delante la inteligencia artificial —cómo utilizar ese nuevo instrumento—, los avances científicos y tecnológicos, los nuevos modelos laborales, los cambios permanentes en las relaciones humanas y también en las relaciones sociales. En fin, nuevos desafíos que vivimos no con temor, sino con entusiasmo.Moreno, en la tribuna en los jardines de San Telmo. -JUAN CARLOS TOROEntre esos retos están los vinculados a la igualdad y a las necesidades de las personas; a los jóvenes y a los mayores; a las mujeres, que son protagonistas indiscutibles e indispensables del avance de esta tierra; a la vivienda; a los servicios públicos de calidad; al desarrollo de infraestructuras viarias, ferroviarias, del agua, de la red del transporte eléctrico. Es fundamental el impulso y la modernización de los sectores que mueven la economía y el empleo de las familias andaluzas, como lo es el turismo, como lo es la industria o como lo es nuestro potente campo andaluz. La investigación, la innovación y la ciencia son hoy referencias ineludibles de la sociedad, y cada vez lo van a ser con más fuerza.Sin olvidarnos de la Andalucía del arte y la cultura, señas de identidad de esta tierra, tan ingeniosa y creativa como pocas hay. Cuando creemos en nosotros mismos, cuando estamos seguros, nadie puede pararnos a los andaluces. Frente a un entorno de hostilidad, inestabilidad y enfrentamiento, Andalucía tiene una gran responsabilidad.Somos el sur. Y el sur es humanidad, entendimiento, la unión de personas diferentes en un proyecto común y compartido. El sur es empatía, es lucidez, es valentía.Por eso insisto en ir juntos, en entendernos, en buscar lo que nos une y no lo que nos separa. Decía el poeta granadino Rafael Guillén que la vida no hay que medirla solo por su longitud, sino también por su amplitud. Porque así es como debe ser un buen camino, desde mi punto de vista: no solo que llegue muy lejos —que siempre es importante llegar muy lejos—, sino que también sea amplio y que quepamos muchos en él. Cuantos más, mejor. Y si cabemos todos, todavía mejor.El momento de la imposición de la medalla. -JUAN CARLOS TORODesde hace más de siete años y medio, muchas han sido las manos que han trabajado desde el Gobierno de Andalucía para mejorar nuestra tierra. Y hoy echamos de menos a personas como José Carlos Gómez Villamandos, hasta hace poco consejero de Universidad, Investigación e Innovación, y también a Javier Imbroda, magnífico gestor y mejor amigo, que lo dio todo por la educación y el deporte en esta tierra.Pienso en ellos con cariño y gratitud, y siento el vacío que dejaron, como imagino que lo sentís muchos de vosotros, porque tuvisteis también la suerte de conocerlos. Pero me consuela pensar en los miles de hombres y mujeres de Andalucía que siguen y que seguirán impulsando esta tierra en estos cuatro años de ilusión y de ganas de ir a más.Les aseguro que Andalucía seguirá inspirando confianza y que avanzaremos en la transformación que ya emprendimos hace siete años y medio. Pero para ello necesitamos también la implicación del Gobierno de España. Andalucía necesita su suficiencia financiera y un trato justo en la distribución de los recursos, así como el cumplimiento de los compromisos y deberes contraídos en materia de infraestructuras, que son completamente esenciales para nuestra capacidad de desarrollo y bienestar futuro.Andalucía merece el respeto y la implicación de quien tiene la obligación de gobernar para todos. Ojalá a lo largo de la legislatura podamos alcanzar el entendimiento y la colaboración con el Gobierno de la Nación que hemos deseado, en beneficio de Andalucía. Así lo deseo y así lo intentaré, con honestidad y lealtad.Ante los retos de esta legislatura, siempre con ese horizonte, el horizonte 2030 —porque esta legislatura nace con ese objetivo de estabilidad, de cuatro años de estabilidad, de reformas, de aprobación de presupuestos en tiempo y forma—, lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en ese horizonte 2030, lo primero que me viene a la cabeza, pero también al corazón, es lo orgulloso que estoy de Andalucía. Orgulloso de las mujeres, de los hombres, de los jóvenes y mayores, de los que nacieron aquí y de cuantos vinieron a comprometerse con esta tierra que hoy es la suya.Así que hoy, ahora mismo, ponemos en marcha el encargo de los ciudadanos expresado a través de las urnas el pasado 17 de mayo. La implicación será máxima. Los sacrificios personales, de nuevo, también lo serán.Moreno, con su familia.-JUAN CARLOS TOROY por eso permítanme que dedique un pensamiento también a mi familia, que son, sin lugar a dudas, el soporte, el bastión y los grandes sufridores de este gran objetivo, a veces un objetivo personal. Yo siempre digo, en tono de broma, que los políticos, o los que nos dedicamos con entereza al servicio público, tenemos una "pedrá"; algunos la tenemos más gorda que otros. Una "pedrá", porque nuestro empeño, nuestra vocación de servicio público, nos lleva muchas veces a dejar atrás muchas cosas: amistades, ocio y, por supuesto, a la familia.Por eso hoy quiero dedicar también unas palabras a Manuela, mi mujer; a mis tres hijos, que están ahí muy tiesos y muy rectos, muy bien, muy finos —me alegro de veros a los tres—; a mi madre, a mi hermana, a mi sobrina, a mi cuñado; en fin, a toda mi familia y a mis amigos, que también están aquí. A todos ellos, a los que les robo tanto tiempo y tanto espacio, quiero darles una vez más las gracias por aguantar, soportar e impulsar para que los que nos dedicamos al servicio público podamos hacerlo con entereza, con dedicación, con determinación y, a veces, con absoluta entrega a esta noble tarea que es mejorar la vida de los demás. Y a la memoria de quienes ya no nos acompañan; aquí siempre me acuerdo de mi padre, y no quiero olvidarme de él, de mi padre Juan, que, si no se hubiera cruzado un cáncer en su camino, hoy por edad podría todavía estar con nosotros. Estaría aquí, con la familia, más feliz que una perdiz: aquel hijo de jornalero que ve a su hijo presidente, ni más ni menos, del Gobierno de Andalucía por tercera vez consecutiva. Sería para él un motivo de enorme satisfacción y de orgullo, y me hubiera encantado ver esa sonrisa que, desgraciadamente, nunca pude ver.No quiero olvidarme de quienes han hecho posible que Andalucía tenga hoy, de nuevo, un gobierno fuerte, estable, sostenido por la mayoría más amplia que jamás ha tenido ningún gobierno en el Parlamento. Tenemos un reto por delante: la dinámica parlamentaria es la del acuerdo, y los acuerdos son parte esencial de la propia democracia. Los acuerdos significan implicación, compromiso, responsabilidad y cesión, y a veces los acuerdos no gustan ni siquiera a las propias partes que los firman, o no les gustan al cien por cien, porque tienen que dejar parte de sus objetivos en el camino. Pueden generar también rechazo, incluso contrariedad o incertidumbre, pero los acuerdos son fruto del diálogo, y el diálogo es la esencia de la sociedad moderna, la esencia de la democracia y la esencia de la libertad.Moreno saluda a Rajoy al acabar su discurso. -JUAN CARLOS TOROEl diálogo, siempre dentro de los patrones de nuestro marco normativo —nuestro Estatuto de Autonomía, nuestra Constitución— y dentro de la voluntad general del conjunto de los ciudadanos de Andalucía expresada el 17 de mayo. Espero que esta legislatura sea larga, o no lo será si no es fructífera, y espero y deseo que entre todos, entre todos, podamos hacer grandes cosas en beneficio de esta tierra. Ese es el largo, y yo diría ancho, camino por el que nuestra tierra avanzará en los próximos años, en respuesta, una vez más, al mandato de los ciudadanos.En ese camino esperamos encontrar a todos los que quieran sumarse. Algunos no se quieren sumar, y es legítima esa posición, pero todo el que quiera sumarse —en el ámbito político, en el social, en el económico— a construir un mejor futuro para Andalucía encontrará las puertas siempre, siempre abiertas. Siempre por Andalucía, amigas y amigos.Siempre por Andalucía, por esta tierra a la que tanto amamos, en la que tantas esperanzas tenemos puestas y que debe ser un elemento y un factor fundamental en la viabilidad de nuestro proyecto común y compartido, que es España. Así que os pido que gritéis conmigo —y digo gritéis porque hay que gritarlo— un VIVA. Un VIVA que significa mucho más que los casi 90.000 kilómetros cuadrados que tiene de extensión Andalucía —89.000 exactamente—: un VIVA que va montado en la esperanza, en la ilusión de un futuro mejor, no solo para los 9 millones de españoles que vivimos al sur del sur, aquí en Andalucía, sino para el conjunto de nuestro país. Así que, amigas y amigos: ¡VIVA ANDALUCÍA!".*El texto puede contener errores, al ser extraído por medio de herramientas de transcripción automática, aunque repasadas posteriormente por un periodista.