El mar Egeo guarda secretos que ni los propios dioses olímpicos podrían imaginar. Bajo sus aguas, las placas tectónicas bailan un peligroso vals que, cada cierto tiempo, sacude la tierra con violencia y desata furias marinas capaces de borrar ciudades del mapa. Pero en el año 479 a.C., esa furia no fue destrucción sino salvación. […]