Desde 1882, Gottlieb Daimler trabajaba junto a Wilhelm Maybach, en Cannstatt, en el motor de combustión interna de alta velocidad para la movilidad terrestre, acuática y aérea. En 1885, el sistema de propulsión debutó en el vehículo de dos ruedas «Riding Car» («Reitwagen»). Ya en agosto de 1886, Daimler equipó con su motor el primer automóvil de cuatro ruedas de la historia. Esta fecha —y la solicitud de patente del automóvil de Carl Benz en Mannheim— convierten a 1886 en el año de nacimiento del automóvil. También en agosto de 1886, es decir, hace ahora 140 años, debutó la primera lancha motora de Daimler, la «Neckar», que se utilizó para realizar pruebas en el río homónimo cerca de Cannstatt. Daimler camufló el innovador sistema de propulsión cubriendo la carcasa del motor con aislantes y cables, dando así la impresión de que había un motor eléctrico cuando la realidad era muy distinta. Tras dos puertas de chapa pintada de blanco, situadas en el lateral de una caja alta y delgada en la popa de la embarcación, latía el invento que revolucionaría todo, el motor monocilíndrico de Gottlieb Daimler, «Standuhr» («Reloj de Péndulo») encerrado en una carcasa de aspecto delicado. Una cúpula de malla metálica se arqueaba en la parte superior, sobre la cual brillaba un pomo dorado. Solo la manivela del acelerador y la manivela de arranque sobresalían discretamente de la parte inferior del revestimiento. Se trataba de que quienes veían pasar la pequeña embarcación pensasen que se trataba de una lancha eléctrica (habitual entonces), y no «metieran las narices» en el motor de combustión interna que la propulsaba. En 1886 se construyeron tres embarcaciones para probar el motor de combustión. Las otras dos se llamaban «Rems» y «Schwaben». En tamaño y equipamiento, la «Neckar» se asemeja a la «Marie», construida dos años después. Sin embargo, la embarcación Daimler de 1886 carecía de la espléndida ornamentación de su sucesora «bismarckiana». Lo que sí es igual es el sistema de propulsión: el motor actúa sobre un eje que acciona la hélice rígida en la popa. Se gobierna con un timón. La producción en serie de lanchas motoras comenzó en Daimler en 1888. Los cascos eran suministrados por astilleros y los motores se construían en Cannstatt. La lancha «Marie» de la familia von Bismarck data de este período inicial. Daimler ya no necesitaba ocultar su exitoso motor. Sin embargo, la máquina permaneció oculta bajo su cubierta, al igual que el motor del automóvil más tarde permaneció bajo el capó. De esta manera, los pasajeros de la lancha podían disfrutar de su paseo en el agua sin ser molestados por el ruido y el calor del motor de combustión. El nombre «Marie» está grabado en letras doradas sobre fondo rojo en la proa. Marie von Bismarck (1848-1926) fue la primogénita de Otto von Bismarck (1815-1898), el Canciller de Hierro». En 1888, el político bautizó la embarcación con el nombre de su hija y la botó en el lago de su finca en Friedrichsruh, al este de Hamburgo. El hecho de que Bismarck apreciara la lancha motora construida para él en Cannstatt fue un verdadero éxito para el pionero de la movilidad Gottlieb Daimler. Porque hasta entonces, sus embarcaciones con motor de combustión, a pesar de su fiabilidad y rendimiento, se consideraban más un artilugio técnico y una curiosidad que una embarcación moderna. Tras la exitosa introducción del motor monocilíndrico como propulsor náutico, Daimler y Maybach continuaron en este campo. Daimler suministró los primeros motores de cuatro cilindros para embarcaciones ya en 1890. Y hasta bien entrado el siglo XX, Daimler, Daimler-Motoren-Gesellschaft y, desde 1926, Daimler-Benz AG produjeron motores para embarcaciones. Entre otros, un bote auxiliar del yate imperial «Hohenzollern» recibió un motor Daimler. Además de los motores diésel marinos de alto rendimiento, también se produjeron propulsores de alta velocidad para la competición náutica. En la década de 1950, dos embarcaciones que batieron récords, propiedad del antiguo accionista mayoritario de Daimler-Benz, Herbert Quandt, incluso fueron equipadas con el motor de seis cilindros del deportivo 300 SL (W 198).