Entre 1950 y 1990, ocho países europeos arrojaron más de 200.000 barriles de residuos nucleares en las llanuras abisales del Atlántico Noreste, a 4.700 metros de profundidad y 600 km al oeste de Galicia. La misión NODSSUM del CNRS acaba de completar su segunda expedición, del 27 de mayo al 28 de junio de 2026, con 20 inmersiones del submarino Nautile a esa profundidad. Las primeras mediciones no detectaron contaminación alarmante, pero sí encontraron barriles deteriorados y una vida marina inesperada colonizando los contenedores