Otro fin de curso agónico para el Gobierno. Pedro Sánchez encara el mes de julio contando los días para que llegue el descanso estival y lo hace tratando de contener la ola de casos de corrupción que siguen surgiendo en el entorno del Ejecutivo y del PSOE. En Moncloa reconocen que viven en un estado de convulsión constante pero tratan de contemporizar la situación para insuflarse cierto ánimo a nivel interno. El análisis más escuchado estos últimos días es que «hace un año estábamos peor» y se refieren, en concreto, al shock que supuso para los centros de poder socialista la implicación de Santos Cerdán en una presunta trama de mordidas a cambio de obra pública. Después de estar meses... Ver Más