El aeropuerto de Sevilla rebasará este año los diez millones de pasajeros, la capacidad máxima fijada por Aena desde que se acometieron las obras de ampliación de la terminal en 2022. En el Documento de Regulación Aeroportuaria II, relativo al periodo 2021-2026, se reafirmó esa capacidad máxima y se estimó que en 2025 los usuarios en el aeropuerto apenas sobrepasarían los siete millones de pasajeros. Con dos millones de pasajeros más al cierre del pasado año, ahora se dice que San Pablo tiene todavía una «gran capacidad de crecimiento», de hecho, como ha trasladado este martes el director del aeropuerto, «estaría a la mitad de su capacidad». La razón que se da a este cambio de estimación es que lo «correcto» es hablar de capacidad del aeropuerto midiendo los pasajeros a la hora, no la capacidad total. Con esa premisa, San Pablo estaría ahora en unos 28.000 pasajeros a la hora y tendría capacidad de albergar hasta 60.000. El recién nombrado director, Miguel Palomares, que asumió el cargo el pasado julio, ha recibido este martes a los medios por primera vez desde su llegada a la capital hispalense, ya que Sergio Millanes, quien ostentaba este puesto, ha pasado a dirigir el aeropuerto de Málaga.