El actual contexto geopolítico ha despertado un intenso debate sobre la capacidad real de las potencias occidentales para garantizar la seguridad de sus fronteras. Frente al pesimismo generalizado que cuestiona la operatividad de las tropas en el Viejo Continente, una voz autorizada ha decidido lanzar un mensaje de absoluta tranquilidad respecto a la situación de nuestras Fuerzas Armadas.Enrique Pérez de Tena, capitán de fragata retirado y actual asesor de relaciones institucionales del Mando Conjunto del Ciberespacio, ha analizado el panorama bélico con una perspectiva directa. En una reciente entrevista concedida al diario Ara, el experto militar despejó cualquier duda sobre la vulnerabilidad del territorio nacional ante posibles agresiones externas.El alto mando subrayó de forma categórica que, si bien existe cierta opacidad sobre el estado real de otras naciones aliadas, el Ejército español cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a cualquier amenaza. Esta afirmación adquiere una relevancia estratégica en un momento en que el conflicto en el este de Europa obliga a replantear las políticas de defensa.El papel crucial de la inteligencia militarPara comprender la seguridad con la que se pronuncia este mando militar, es preciso analizar los antecedentes de la invasión rusa. Los servicios de inteligencia ya manejaban informes concluyentes sobre las intenciones expansionistas de Vladimir Putin mucho antes de que se produjera el primer ataque a gran escala contra territorio ucraniano.De este modo, la agresión no cogió por sorpresa a los estamentos castrenses. Pérez de Tena definió este acontecimiento como la crónica de una muerte anunciada que los ejércitos occidentales llevaban tiempo monitorizando. Esta capacidad de anticipación demuestra que las estructuras de defensa mantienen un nivel de vigilancia exhaustivo sobre los movimientos de cualquier actor internacional.Adaptación a los nuevos escenarios de conflictoEl salto cualitativo en la preparación de las tropas españolas va más allá de la guerra convencional con despliegue de blindados. Las Fuerzas Armadas han ejecutado una profunda adaptación frente a las denominadas amenazas híbridas. La propia vinculación del capitán de fragata con el Mando Conjunto del Ciberespacio evidencia que los conflictos modernos se libran simultáneamente en las redes digitales.Frente a las voces que cuestionan el aumento de la inversión en materia de defensa, los especialistas insisten en la necesidad de mantener una fuerza disuasoria creíble. En ese contexto, la garantía de paz y estabilidad pasa irremediablemente por mantener unas Fuerzas Armadas plenamente operativas, capaces de responder con contundencia si la integridad del Estado se viera comprometida.