Producción de petróleo y gas. Imagen: Generada con AI Chat GPTEl exministro de Minas y Energía y director del Centro Regional de Estudios de Energía (CREE), Tomás González, reveló que, si se desea potenciar a la industria del petróleo y el gas en Colombia, los territorios clave son Meta, Casanare y Santander.Mientras que, en la industria del gas, las zonas priorizadas son La Guajira, Casanare, Santander y Antioquia. González agregó que en este último departamento existe potencial gracias a las reservas que se pueden hallar en el mar.Zonas susceptibles a la explotación de petróleo y gas. Imagen: CREEEsta información fue revelada durante su presentación en el seminario de energía del centro de estudios económicos ANIF, donde también proyectó tres escenarios para el sector en Colombia. En el primero se incorporan recursos contingentes, es decir, los que ya están identificados, pero que tienen problemas técnicos o contractuales, y por esa razón, no se incorporan todavía comercialmente o se convierten en reservas.El segundo escenario sería uno en el que coexistan las reservas que ya se tienen con los recursos contingentes. La tercera previsión es caer en una pérdida de autosuficiencia energética debido a la falta de consensos, lo que aumentaría la dependencia de las importaciones.Tomás González, director del CREE. Imagen: NaturgasEl cuarto escenario es que haya una transición energética rápida, en el cual los mercados del petróleo y el gas se marchitarían, pero también avanzarían los permisos y licencias para los proyectos renovables.¿Cuánto petróleo se puede producir?En un escenario de marchitamiento del petróleo, habría una caída continua en la producción hasta 2050. Mientras que en un escenario en el que se apueste por combustibles contingentes, se sostendrían los niveles de producción por más tiempo.En caso de que se haga una apuesta fuerte para explotar más petróleo, la producción llegaría a su pico entre 2035 y 2040. Después de esa década habría un descenso continuo hasta 2050, pero tendría un menor nivel de marchitamiento frente a otros escenarios planteados por el CREE.Imagen: CREE“Si se materializaran todas las condiciones, lograríamos tener a mitad de la próxima década, estar por encima de casi el millón de barriles. En términos de fiscalidad, esto es sumamente importante para Colombia”, planteó el directivo.De otro lado, en todos los escenarios, desde el más negativo hasta el más optimista en producción, Meta, Casanare y Santander serían los que liderarían en producción de crudo hasta 2050.¿Qué pasaría con el gas?Según lo reveló el CREE, si no hay incentivos en la industria, la caída en la producción será importante hasta 2050. Pero González manifestó que una apuesta por los recursos contingentes tendría un impacto significativo en la producción, con aumentos relevantes en la década de 2030.“Si le apostamos también a los prospectivos, la incidencia sería gigantesca”, argumentó, haciendo alusión a que una apuesta total en la extracción de gas en Colombia multiplicaría varias veces los niveles actuales de producción, llevando la producción a más de 3.000 millones de pies cúbicos diarios hacia finales de la década de 2030.Imagen: CREELuego afirmó que, aunque sus proyecciones estén siendo demasiado optimistas, si solo se cumplen la mitad de los pronósticos en producción, el impacto sería “gigantesco” en el sector.Tal y como se señaló en el mercado petrolero, en un escenario de marchitamiento, Casanare sería el departamento con mayor producción. Pero en un escenario de fortalecimiento, La Guajira ganaría cerca de la mitad del terreno en aportes a la producción para 2050, mientras que Casanare y Santander brindarían un mayor respaldo y se ubicarían en segundo y tercer lugar, respectivamente, en producción para 2050.De otro lado, el exministro manifestó que, en la medida en que haya una mayor apuesta en producción de gas, habría una menor dependencia de importaciones. Lo mismo sucedería con el petróleo.Impacto en la economíaPara González, en un contexto donde se potencie a la industria, habría un mayor margen para el cumplimiento de las metas del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP). El directivo dijo que, en un escenario de fortaleza del sector, los aportes en renta, regalías y dividendos de Ecopetrol serían de $25 billones o $26 billones.Luego apuntó que habría mayores recursos para reducir la pobreza monetaria, alcanzar objetivos en cobertura plena en salud, reducción de la informalidad, mejoramiento en programas de vivienda y en acceso a la educación. También habría recursos para la reforestación de más de un millón de hectáreas.Imagen: CREEEl CREE expresó que las industrias del petróleo y el gas son claves para mantener el orden de las cuentas fiscales. Para sus investigadores, si se pretende mantener el recaudo sin aumentar impuestos, el petróleo y el gas son clave.“Colombia necesita de este sector como pocas veces en el pasado. Pero no es solo fiscalidad, son también exportaciones; este sector, junto con el minero, es muy fuerte, y lo mismo con la inversión extranjera directa”, dijo el director.Agregó que, en materia de gas, la mitad del consumo se va para el sector residencial-urbano. Otros porcentajes van a los segmentos comercial y público, alimentos, metalurgia, lo que significa que este energético está ligado a la vida económica de los colombianos, según dijo.“Si no garantizamos el suministro de gas, vamos a tener dificultades grandes en el funcionamiento de la economía, no solo a nivel de empresas, sino también en los hogares”, determinó.Incluso dijo que la dependencia de la economía no solo está en gas, sino en combustibles líquidos en materia de transporte. Con esto hizo alusión a la gasolina y el diésel, este último es importante para el consumo de camiones de carga en transporte de alimentos, junto con bienes y servicios, por las carreteras de Colombia.Imagen: CREECon base en sus planteamientos, la política energética debe apostar a que haya seguridad energética, es decir, que se tenga garantía del suministro. En segundo lugar, destacó la importancia del transporte y el nivel de acceso a la energía como pilar para la igualdad. A la vez, también se debe apostar por temáticas relacionadas con el medio ambiente.Para él, si la política energética se inclina por alguna de esas tres variables, habrá inconvenientes. Lo anterior lo ejemplificó con el Gobierno Petro, manifestando que en él se priorizó a la sostenibilidad, pero después hubo un ‘impacto de realidad’ ante el riesgo de desabastecimiento.Destacado: ‘Fracking’ en Colombia: ¿qué puede aprender el país del Permian y Vaca Muerta?Finalmente, el CREE sostuvo que, si se pretende fortalecer la industria para la década de 2030, debe avanzarse en planes de política pública para materializar dichas iniciativas. Luego concluyó que debe haber iniciativas en materia de electrificación, ya que, tras la pandemia, es el sector más propenso a ganar terreno hasta 2050. —