Durante la pretemporada del Barça, cuando Gordon y Adeyemi no habían aterrizado en el Camp Nou, cuando los campeones del mundo con España apuraban las mejores vacaciones de sus vidas, hubo un jugador de La Masia que encandiló a todos los espectadores. Ebrima Tunkara estaba siendo, a los 16 años, la revelación del verano. Aprovechaba cada oportunidad que le daba Hansi Flick para mostrar su enorme calidad y para demostrar que era un centrocampista algo diferente de los que suben de la cantera.Leer más]]>