Alquiler indefinido: cómo funciona la idea que sobrevuela ya España y que es común en Europa para el mercado del alquiler

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En teoría iba a ser un desahucio más, uno de los miles que se ejecutan cada año en España, pero el 'caso Maricarmen' ha acabado convirtiéndose en un revulsivo de la política española. En plena ola de indignación nacional y con Sol convertido en un campamento improvisado, igual que en los mejores tiempos del 15-M, al Gobierno no le ha quedado más remedio que negociar a contrarreloj un decreto exprés que ataje (al menos en parte) la crisis residencial. Sobre la mesa se han puesto medidas como un escudo "anti desahucios", endurecer la regulación del alquiler temporal y de habitaciones e incluso una "congelación" de precios.Sin embargo, hay un punto especialmente sensible que ha generado fricciones hasta horas antes de que Sumar y PSOE se sentasen esta mañana en el Consejo de Ministros para aprobar el Real Decreto sobre vivienda: el alquiler indefinido.¿Alquileres indefinidos? Exacto. Igual que ocurre con los contratos de trabajo, la idea es que caseros e inquilinos lleguen acuerdos sin un horizonte temporal definido. Nada de fechas de caducidad. Nada de pactos de cinco años (siete, en caso de sociedades) ampliables hasta un máximo de tres, como ocurre ahora. Si el inquilino está al corriente con los pagos, su contrato se renueva. El objetivo: que los inquilinos vivan sin miedo a que, al cabo de cinco u ocho años, el casero les diga que tienen que hacer las maletas o asumir una subida disparada de las mensualidades. Por supuesto, el arrendador puede recuperar la vivienda si lo necesita, pero acreditando siempre una causa justificada. Ronni Kurtz (Unsplash) Una línea roja. La figura del alquiler indefinido no es la única que ha tensionado la negociación entre el Gobierno y sus socios, pero sí ha jugado un papel clave. El motivo: el Sindicato de Inquilinas, el colectivo que ha capitalizado la ola de indignación desatada por el desahucio de Maricarmen, ha dejado claro que para ellos es una reclamación "irrenunciable". "No vamos a aceptar migajas ni medidas vacías. (…) Esto quiere decir que la medida que no se puede quitar son los contratos indefinidos", insistía ayer Alicia del Río, portavoz.La presión sobre Moncloa no solo ha llegado de los acampados en Sol. Sumar, el socio de coalición del PSOE, hizo suya la reivindicación y presionó hasta el último momento para conseguir una renovación automática de contratos. De hecho al no encontrar la medida en el borrador de decreto entregado ayer por el Ministerio de Vivienda, la formación de Yolanda Díaz subió el tono. Tanto es así, que esta misma mañana el acuerdo entre PSOE y Sumar parecía en la cuerda floja.¿Y qué ha pasado al final? Que el alquiler indefinido estará y no estará en la propuesta que el Gobierno traslade al Parlamento. ¿Qué significa eso? Que PSOE y Sumar han decidido impulsar dos decretos ley distintos. Según avanza El País, ambas formaciones han acordado medidas de protección frente a los desahucios hasta 2030, la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, vetar las compras por parte de 'fondos buitre' hasta 2028 y una prórroga de 24 meses de los contratos que expiren antes de diciembre de ese mismo año.A la espera de que Vivienda explique en detalle el acuerdo, ha habido también fumata blanca para la renovación automática de los alquileres, pero se incluirá en un segundo decreto. Es un matiz importante porque las medidas pactadas hoy en el Consejo de Ministros necesitan superar otro trámite: deben convalidarse en el Congreso, por donde pasarán el viernes. Allí necesitan reunir los apoyos necesarios, una tarea delicada, como ha comprobado ya el Gobierno.Al Gobierno no le basta con los votos favorables de PSOE y Sumar. Necesita el respaldo de formaciones como Junts, cuyas prioridades en materia de vivienda no siempre coinciden (o incluso chocan) con los socios de izquierda del Ejecutivo. La formación de Puigdemont reclama rebajas fiscales para los propietarios, una medida que los responsables de Sumar no ven precisamente con buenos ojos. En Xataka Hay un lugar en España donde no hay crisis de vivienda: alquileres a 20 euros en Marinaleda Una medida no tan nueva. En realidad las renovaciones de alquiler automáticas no son nada nuevo en España. La Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964 contemplaba prórrogas forzosas e incluso la subrogación de familiares, un escenario que no cambió hasta mediados de los años 80, en tiempos de Felipe González, cuando el Decreto Boyer permitió pactar la duración de los contratos. La experiencia de hace cuatro décadas es interesante porque, defienden algunos analistas, puede dar pistas sobre el impacto de los contratos indefinidos."Con esas condiciones alquilar dejó de compensar, los propietarios retiraron viviendas del mercado y dejaron de invertir en las que ya tenían arrendadas", explica en El Mundo Santiago Calvo, doctor en Economía. Las estadísticas del Observatorio de la Vivienda recogidos por el diario reflejan ese vuelco: en la década de 1970 casi un tercio (30,1%) de los hogares vivían en régimen de alquiler, en 2021 su peso se había reducido hasta suponer el 16,1%.Más allá de España. Nuestro país tampoco sería el primero en probar la fórmula de las prórrogas automáticas, sin fecha de caducidad. Hace unos meses Reino Unido decidió cambiar el marco legal establecido en tiempos de Thatcher con una ley que respalda los alquileres sin fecha de caducidad predefinida. El objetivo es similar al que se busca en España: dar estabilidad a los inquilinos y evitar los desahucios sin causa justificada. El cambio se aplica desde mayo y en los últimos días ha sido citado a menudo por el Sindicato de Inquilinas.Los contratos sin fecha de finalización también se encuentran en Alemania, Países Bajos, Austria o Suecia, aunque con diferencias sensibles entre un país y otro. El caso más interesante probablemente es el germano, tanto por la cantidad de gente que vive en alquiler como por el hecho de que las prórrogas automáticas suponen el estándar. "En Alemania se considera que el alquiler es una forma de residencia a largo plazo, no una etapa transitoria antes de acceder a la vivienda en propiedad", explica al Huffpost Pekka Sagner, economista del IW Köln.¿Importa el contexto? Mucho. El mercado residencial español presenta una serie de particularidades. Una, clave, es el peso de los pequeños propietarios. En abril el Ministerio de Derechos Sociales presentó un informe que muestra que el 39% de la vivienda en alquiler está controlada por pequeños caseros con una sola propiedad arrendada. El 61% restante está en manos de particulares con al menos dos propiedades alquiladas, sociedades o administraciones públicas. Otro análisis del Banco de España refleja que el peso de los fondos es reducido, quedándose por debajo del 5% en comunidades como Asturias, Extremadura o Galicia.Imágenes | Miltiadis Fragkidis (Unsplash) y Ronni Kurtz (Unsplash)En Xataka | Las fortunas europeas llevan años comprando casas en el sur de España. Ahora el calor extremo está haciendo que se muden al norte - La noticia Alquiler indefinido: cómo funciona la idea que sobrevuela ya España y que es común en Europa para el mercado del alquiler fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .