Algo está cambiando en el mundo del caviar. El otrora rey de la cocina más exclusiva, sinónimo de lujo y bocados a precios desorbitados está reubicándose en el mercado. Sigue siendo caro, pero no prohibitivo. Una búsqueda en Google muestra firmas que ofrecen latas de 30 g de huevas de esturión por cerca de 100 euros (incluso menos) y en EEUU empiezan a surgir marcas que venden al gran público usando promociones que permiten hacerse por 125 g por menos de 270 dólares. Es más, incluso se usa para aderezar hot dogs o nuggets que, si bien cuestan mucho más de lo normal, ya no son lujos, solo caprichos.La pregunta que ya se hacen algunos es… ¿Seguirá siendo tan codiciado el caviar si deja de verse como algo exclusivo? ¿Tiene sentido el caviar 'para todos'?¿Caviar para todos? Hace poco The Wall Street Journal publicó un artículo con uno de esos titulares tan provocadores que es imposible no quedarse clavado al leerlos: "El caviar se está abaratando tanto que se le podría dar a un niño". Si las huevas de esturión están popularizándose hasta el punto de que pueden apreciarlas cualquiera (incluso un niño que jamás ha oído hablar de ellas) es algo debatible, lo que resulta innegable es que algo está cambiando en un sector que hasta hace poco era sinónimo de lujo, con latas por cientos o miles de euros. Kamilla Isalieva (Unsplash) ¿A cuánto se vende ahora? Esa es la clave. En su crónica TWSJ habla de latas de 125 g de caviar Osetra por 269 dólares y formatos de 100 g por 125 dólares. En Google no cuesta mucho localizar envases de 30 g por poco más de 70 euros. No son precios populares ni permiten que el caviar se cuele en la cesta de la compra de las familias medias, pero tampoco entran en la categoría del lujo prohibitivo. Más allá del coste del gramo hay otro factor tan o incluso más relevante: la retórica. Tras décadas asociado a la opulencia, en 2026 ya no cuesta encontrar marcas que usan códigos promocionales y descuentos, publicitan envíos gratuitos o se anuncian (abiertamente y sin complejos) como "el caviar del pueblo".En los últimos años las huevas de esturión se han usado además en hot dogs que se cobran a 74 dólares, Nuggets de 100, Doritos o incluso helados y galletas. Siguen suponiendo caprichos, pero se suaviza su imagen de lujo.¿Son las únicas señales de cambio? No. TWSJ apunta otra: la aparición de nuevas marcas DTC (Direct-to-Consumer) que venden caviar a los consumidores, sin pasar por mayoristas o minoristas, lo que les permite controlar los precios. Es un dato importante porque, explica Daniel Langer, directivo de la consultora Équité, hasta ahora las empresas tradicionales del sector "cobraban precios elevados simplemente porque existía una convención en la categoría".Las DTC adoptan una postura "revolucionaria" y, asegura, a menudo "desafían" las dinámicas arraigadas en el mercado. Al fin y al cabo el caviar no siempre fue un artículo opulento, de precios desorbitados y reservado a las grandes fortunas. Durante siglos se consideró un alimento humilde, frecuente en las mesas de los pescadores que trabajaban en el mar Caspio y los grandes ríos y lagos de Europa del Este. En el XIX aún era habitual que se sirviera como aperitivo en los bares. En Xataka China se obsesionó tanto por el vino francés que sus millonarios compraron "chateaux" en Burdeos. Ahora llega la resaca ¿Qué ha cambiado? Además de la forma de consumo, que se ha ido desprendiendo de la ceremoniosidad que la caracterizaba hasta hace poco (de comerse con cucharilla de plata a añadírselo a unos Doritos), el sector del caviar ha experimento un cambio clave en los últimos años: la irrupción de China.Según Forbes, el gigante asiático acapara más del 40% de las exportaciones mundiales de caviar. La industria ha logrado además reforzar la producción en piscifactorías, lo que explica en parte que la consultora Fortune Business Insights calcule que su mercado crecerá a un ritmo anual del 8,01% hasta 2034.El sector chino ha crecido tanto que en enero Global Times, un diario ligado al Partido Comunista, recordaba que el país ya es uno de los grandes productores y exportadores, con una cuota que supera el 40% de las exportaciones mundiales. Y eso que en 2013 el caviar "made in China" aún generaba recelos en el extranjero.¿Tanto pesa? "Hay una auténtica fiebre por el caviar y cada vez que alguien me pregunta por qué, les digo lo mismo: una afluencia de caviar chino producido en masa a precios bajísimos", explica a South China Morning Post (SCMP) Edward Panchernikov, directivo de Caviar Russe, un restaurante de Nueva York. El CITES veta desde hace años el caviar de esturiones salvajes para proteger la especie de la sobreexplotación, por lo que China, con sus piscifactorías, apoyo gubernamental y bajos costes laborales, ofrece una oportunidad fantástica. En Xataka Llevamos toda la vida creyendo que tomar un vasito de leche es de lo más sano. La idea horrorizaría a nuestros tatarabuelos ¿Funciona el caviar 'low cost'? A día de hoy el caviar está muy lejos aún de ser un producto al alcance de todos los bolsillos, pero a medida que se populariza hay quien ya se plantea un dilema: ¿Funcionará igual de bien si deja de ser una delicatesen asociada al lujo y la exclusividad? ¿Hasta qué punto codiciamos el caviar precisamente por eso, por su imagen de inaccesibilidad? El dilema lo resumía muy bien la historiadora británica Lisa Hilton hace unos meses en The Telegraph con otra pregunta: "¿Qué sentido tiene el caviar barato?". "No quiero que sea un placer cotidiano, quiero la emoción de lo auténtico precisamente porque tengo que ahorrar para ello", añade.Imágenes Madeline Liu (Unsplash), Kamilla Isalieva (Unsplash)En Xataka Hasta los años 90 nadie en Japón comía sushi con salmón crudo. Hasta que una campaña de marketing lo cambió todo - La noticia "¿Qué sentido tiene barato?": los precios del caviar se están desplomando y la industria ha entrado en crisis existencial fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .