A toda persona adulta le llega ese momento, entre las seis y media y las ocho de la mañana, en el que mira su taza de café y piensa: "¿Es esto lo que de verdad quiero?". Porque admitámoslo, el mundo del café es bastante más complejo de lo que parece y hay tantas formas de prepararlo como cafeteras existen. En mi caso, durante los últimos años he pasado por distintas fases cafeteras, probando prácticamente de todo. Desde la típica cafetera italiana hasta una enorme cafetera de filtro, pasando además por una espresso y hasta tres sistemas de cápsulas diferentes: Dolce Gusto, Nespresso Original y Nespresso Vertuo. Toda una década de cafés y siempre la misma sensación: ninguna me parece perfecta. Y ojo, porque aquí viene el quid de la cuestión: no creo que sea tanto por la calidad del café, sino por toda la intendencia que involucra cada cafetera. Entiendo que habrá gente sibarita del café con sus preferencias, pero para mí (y creo que también para el común de los mortales), hay detalles mucho más importantes que el nivel de molienda o la fecha de tostado del grano. Me refiero a cosas como la limpieza, el mantenimiento, los filtros, el tiempo de preparación o la cantidad de residuos que genera cada sistema. Son factores que acaban complicando la convivencia con la cafetera y que se enrevesan aún más cuando añadimos una segunda o tercera persona a la ecuación. Porque seamos sinceros: no a todo el mundo le gusta el mismo café. En este contexto, la cafetera ideal deja de ser necesariamente la que prepara el mejor café posible y empieza a ser la que consigue hacer muchas cosas sin armar jaleo. Y justo aquí es donde entra la Ninja AutoBarista Pro. Esta cafetera, la más avanzada jamás fabricada por la marca estadounidense, busca ese punto intermedio entre calidad, comodidad y variedad. En otras palabras, una cafetera para todos los cafés y, hasta cierto punto, para todos los cafeteros, que he estado probando a fondo durante varias semanas. Si quieres saber cómo ha sido mi experiencia con ella y si esta Ninja AutoBarista Pro puede llegar a encajarte, te animo a seguir leyendo.Tabla de contenidos Ninja AutoBarista Pro, opinión y puntuación Precio y dónde comprar la Ninja AutoBarista Pro Ficha técnica de la Ninja AutoBarista Pro Una construcción que la convierte en el tanque de las cafeteras superautomáticas Funcionamiento: aquí hay café para todos Limpieza y mantenimiento, cuestión de constancia y paciencia ¿Merece la pena la Ninja AutoBarista Pro?Ninja AutoBarista Pro, opinión y puntuación Ninja AutoBarista Pro 92 / 100 Pros Es un producto construido para durar Todas las preparaciones están muy conseguidas El sistema de leche es imbatible La limpieza no es especialmente compleja Contras El depósito de agua se agota en nada Grind IQ desperdicia demasiado café Precio y dónde comprar la Ninja AutoBarista ProLa Ninja AutoBarista Pro tiene un precio de venta recomendado de 899 euros y, hasta donde yo sé, no es fácil encontrarla online. Lo más práctico sería comprarla en la tienda oficial de Ninja, donde además podrás conseguir un descuento especial del 10% en nuestro primer pedido. El problema es que el stock allí es cambiante y, por desgracia, suele agotarse rápidamente. Ocurre lo mismo en tiendas como MediaMarkt, donde la disponibilidad de la Ninja AutoBarista Pro también viene y va. Ninja AutoBarista Pro Ninja 899,00€809,10€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso. Ninja AutoBarista Pro Amazon 1.149,00€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.Por lo demás, solo añadir que sí, que la Ninja AutoBarista Pro es una cafetera cara, no nos vamos a engañar. No es un producto prohibitivo ni excesivamente premium pero está lejos de las típicas superventas de Amazon. Ahora bien, como veremos a continuación, ofrece bastante más que una cafetera superautomática de 300 o 400 euros.Ficha técnica de la Ninja AutoBarista ProAquí abajo te dejo una tabla con las especificaciones más relevantes de esta Ninja AutoBarista Pro, pero si prefieres ir a la fuente, puedes hacerlo desde este enlace. Características Ninja AutoBarista Pro Dimensiones (centímetros) 45,24 (largo) x 27,13 (ancho) x 40,18 (alto) Peso 20,2 kilos Capacidad del depósito de agua 2 litros Capacidad del depósito de café 340 gramos Potencia 1650 W Presión 9 bares Funciones 12 preparaciones de café preconfiguradas 5 programas de espumado de leche Agua caliente para infusiones Otros Compatibilidad con café molido Incluye un segundo depósito de café intercambiable Incluye jarra térmica de 1,2 litros PVP 899 euros Una construcción que la convierte en el tanque de las cafeteras superautomáticasMás vale que tengas espacio en la cocina porque la Ninja AutoBarista Pro es bastante grande. Vigila el fondo, que son casi 50 centímetros y, sobre todo, que tengas hueco en el lateral para extraer el molinillo. También creo que una recomendación acertada es que puedas colocar la cafetera cerca del fregadero, ya que te tocará vaciar la bandeja de agua con bastante frecuencia. Toda la cafetera está revestida de acero inoxidable / Fotografía de Rubén UlloaPor lo demás, decir que toda la cafetera ha sido diseñada y construida con mucho mimo. Se nota la mano de Ninja. Y es que, por mucho que fabrique en China, la marca mantiene la filosofía yanqui del "bigger & better" (más grande y mejor), creando productos de buenas dimensiones y con una calidad indiscutible. Da igual si es una máquina para hacer granizados, una barbacoa eléctrica o una cafetera como la AutoBarista Pro. En su caso, esto se nota sobre todo en el acabado de acero inoxidable que recubre absolutamente toda la cafetera. Se mancha solo con mirarlo, sí, pero también le da un aspecto premium a la altura de los más de 800 euros que cuesta la cafetera.Me gusta especialmente cómo Ninja ha prestado atención a los detalles, reservando el plástico para aquellos elementos en los que resulta realmente necesario, como en los depósitos de agua o café, la bandeja recolectora o el soporte para la jarra de leche. En cambio, el panel lateral que da acceso al molinillo tiene su acabado metálico, mientras que el soporte para colocar la taza, está directamente fabricado en acero fundido, aportando una sensación de solidez que no es habitual en este tipo de máquinas.Es muy llamativo también lo fácil que resulta desmontar la cafetera. Aunque al principio pueda intimidar por la cantidad de piezas que tiene, lo cierto es que no cuesta nada familiarizarse con ellas. El molinillo, el depósito de agua, la bandeja recolectora o la jarra de leche se extraen en cuestión de segundos de una manera tremendamente intuitiva. Lo mismo ocurre con el depósito de café, que podemos cambiar fácilmente cuando queramos utilizar otro tipo de grano. Es un poco como si tuviéramos una especie de cafetera modular en la que podemos poner y quitar cosas según lo necesitemos, lo cual se agradece especialmente a la hora de limpiar la máquina. El depósito de café de la parte superior es intercambiable, por lo que podemos alternar entre granos descafeinados o distintos tipos de tueste / Fotografía de Dídac DalmasesPor otro lado, con respecto a los distintos depósitos, tenemos una de cal y otra de arena. Mientras que los dos depósitos de café son suficientes para almacenar más de medio kilo de granos, la gestión del agua resulta algo más precaria. Por mucho que el depósito principal pueda con hasta 2 litros, el ritmo al que la cafetera consume el agua y, sobre todo, la baja capacidad de la bandeja recolectora, hará que nos hartemos de conjugar los verbos "rellenar" y "vaciar". Es, probablemente, uno de los puntos más mejorables de la cafetera y, también, uno de los que más condicionan su uso en el día a día. Más adelante volveré sobre ello.No podemos acabar este apartado sin hablar de la enorme pantalla que preside el frontal de la Ninja AutoBarista Pro. No se trata de una tablet, ni mucho menos, ya que solo es táctil en determinados puntos, pero aporta un punto tecnológico bastante diferencial con el que simplificar el día a día con la cafetera. En ella veremos una serie de iconos a todo color con las distintas preparaciones, así como ciertas opciones referidas al espumado de la leche, la temperatura o la carga de café. Insisto: no es táctil al 100% y solo podremos interactuar con esas zonas en las que "se pinte" la opción de turno. Por debajo de la pantalla encontramos ocho botones físicos y uno central para iniciar la preparación, que sirven como accesos rápidos a algunas de las funciones más habituales, como encender la cafetera, iniciar un enjuague o seleccionar el número de tazas. Es una combinación bastante acertada entre interfaz táctil y controles físicos, aunque hay un pequeño problema: los avisos y mensajes de la cafetera aparecen en un texto rojo de tamaño bastante reducido en la parte superior de la pantalla, por lo que en algunas ocasiones cuesta un poco leerlos. No es un drama, pero resulta algo extraño en una pantalla con tanto protagonismo.Funcionamiento: aquí hay café para todosEl manual de la Ninja AutoBarista Pro son 30 páginas, a las que hay que sumar 2 páginas con el resumen de las recetas y las 10 del folleto de limpieza y mantenimiento. Así que mentalízate: las primeras dos horas con la cafetera no las pasarás disfrutando de un latte machiatto sino empollando las instrucciones. La buena noticia es que, aunque son muchas cosas las que hay que tener en cuenta, es fácil quedarse con el funcionamiento y los porqués de cada elemento. No es la cafetera más rápida: necesita varios minutos para cada elaboración / Fotografía de Rubén UlloaEn mi caso, solo he tenido que volver a consultar el manual para cosas muy concretas, como afinar el Grind IQ, averiguar para qué sirve cierta alerta o repasar el intervalo de mantenimiento del molinillo. Por si te sirve de algo, yo lo que hago es subrayar el manual y marcar esas páginas más importantes, así como programar recordatorios periódicos en el móvil para saber cuándo toca hacer los mantenimientos. Por lo demás, una vez tenemos la cafetera montada con su agua y su café y hemos entendido cuáles son sus necesidades y nuestras obligaciones para con ella, ya podemos pasar a utilizarla. Y aquí, sí, es donde empieza la magia. Porque usarla no puede ser más fácil. De base, es posible iniciar cualquier preparación con apenas tres pulsaciones: encendemos la cafetera, seleccionamos el café que queremos y le damos al botón de inicio. Cualquiera puede hacerlo. A partir de ahí, será cuestión de ir "tuneando" la cosa en función de nuestras preferencias. Por ejemplo, podemos añadir leche a la jarra espumadora y dejar que la cafetera la prepare automáticamente cuando la receta lo requiera o, si simplemente queremos añadir un poco de leche a nuestro café, espumarla por separado desde un menú independiente. Aunque la curva de aprendizaje de la Ninja Autobarista Pro es exigente, una vez sabes cómo va, el día a día con la cafetera es pan comido / Fotografía de Rubén UlloaTambién vamos a poder modificar algunos parámetros del propio café. La Ninja AutoBarista Pro permite escoger entre tres niveles de temperatura del agua, cinco niveles de cuerpo y tres niveles de carga de café. El ajuste de cuerpo determina la cantidad de agua utilizada, de modo que podemos obtener un café más concentrado o más largo, mientras que la carga permite decidir cuánta cantidad de café molido utiliza la máquina en cada preparación. Son ajustes sencillos, pero suficientes para adaptar una misma receta a gustos bastante diferentes. Pasa lo mismo con el nivel de espumado de la leche o con el tamaño final de la bebida, que podemos duplicar y preparar en dos tazas al mismo tiempo.En general, mi experiencia de uso con ella ha sido de sobresaliente. Tengo que reconocer que, más allá del mantenimiento, no le puedo poner muchas pegas. La interfaz resulta bastante intuitiva y, aunque la cantidad de opciones pueda parecer abrumadora al principio, a los pocos días todo empieza a ser tremendamente natural. Además, la máquina se adapta bastante bien al nivel de cada usuario. Yo, por ejemplo, empecé con las recetas tal y como vienen configuradas y, cuando empecé a conocer la máquina, ya sí que me puse a modificar parámetros y experimentar con ellos.Eso es también, para mí, uno de los puntos más positivos de la cafetera de Ninja, que las recetas preconfiguradas no son inamovibles. Aunque seleccionemos, por ejemplo, un cappuccino, un americano o un espresso, podemos modificar sus ajustes antes de prepararlo para adaptarlo a nuestro gusto y, una vez encontramos la combinación que más nos gusta, esta queda guardada en el perfil (hay dos distintos) para utilizarla otro día. Es decir, es una cafetera que puede funcionar "a tiro fijo", pero que también da espacio a esos usuarios más especialitos. Incluso podemos espumar la leche en frío / Fotografía de Rubén UlloaAhora bien, mis días con ella tampoco han sido un camino de rosas. Hay dos cosas que no me gustan, pero a las que, forzosamente, me he tenido que acostumbrar. La primera de ellas, que es más fácil de tolerar, es el tiempo que la máquina necesita para ejecutar cualquiera de sus preparaciones. Desde que pulsas el botón de encendido y hasta que tienes tu espresso, pueden pasar perfectamente tres o cuatro minutos, cinco o más si añadimos leche a la preparación. Como digo, yo lo tengo ya asimilado, y he añadido ese intervalo de tiempo a mi rutina cafetera: mientras la máquina trabaja, yo aprovecho para hacer la tostada del desayuno o cualquier otra tarea en la cocina.El otro punto que no me convence es la cantidad de café que desperdicia Grind IQ. Este sistema, que emplea la tecnología AutoBarista-iQ exclusiva de Ninja, se encarga de ajustar automáticamente la molienda de los granos de café para obtener la que es, supuestamente, la mejor extracción posible. Hasta aquí, genial. El problema es que, para que la cafetera sepa cómo moler el café, necesitará realizar una especie de molienda de calibración que requiere de al menos 3 cargas completas. Este desperdicio no es preocupante si, como yo, vas a usar un café más convencional, pero entiendo que para esa gente que compra café de especialidad en paquetitos de 200 o 250 gramos, GrindIQ les dolerá en el bolsillo. Es, por tanto, una cafetera que veo mucho más adecuada para quien quiere variedad y comodidad que para el usuario extremadamente cuidadoso con cada gramo de un café de especialidad. Limpieza y mantenimiento, cuestión de constancia y pacienciaSeamos sinceros: da igual cuánto te gastes en una cafetera, que todavía no han inventado una que se limpie sola. Pasa lo mismo con toda la gestión del agua y el café. Hay dos depósitos a los que hay que prestar atención y a los que sumamos, en el caso de las cafeteras superautomáticas, una bandeja recolectora de agua sucia que tocará vaciar con frecuencia. Como digo, es algo que nos va a pasar con todas las cafeteras de este estilo y que cada marca resuelve como buenamente puede. En el caso de Ninja, como es normal, encontramos sus luces y sus sombras. Exceptuando los intervalos de limpieza, la pantalla te avisará de todo: vaciar la bandeja, añadir agua, activar el Grind IQ... / Fotografía de Rubén UlloaPara empezar, diré que, en general, ni la limpieza ni el mantenimiento me han parecido excesivamente farragosos. No hay rincones inaccesibles ni desmontajes complicados, todo es fácil e intuitivo. Ahora bien, seguirle el ritmo requiere un nivel de compromiso que tengo claro que no todos los usuarios van a poder aguantar. Para que te hagas una idea, hay una docena de mantenimientos periódicos a los que hay que prestar atención, tantos que yo los gestiono con una serie de recordatorios en el móvil. Insisto: son extremadamente simples de llevar a cabo, pero hay que hacerlos.Por ejemplo, si espumas leche, te tocará limpiar la jarra y pasar un paño por el exterior del tubo de vapor. También es muy conveniente pasar una bayeta húmeda por el exterior de la cafetera al menos una vez al día o, como mucho, cada dos. Después, al menos una vez a la semana, tendrás que desmontar y enjuagar todas las piezas de la bandeja recolectora de agua. Y el mantenimiento se complica algo más una vez al mes, cuando toca extraer el molinillo, cepillarlo, enjuagarlo y lubricarlo, además de limpiar el depósito de agua y la cavidad interna de la máquina. Por último, cada pocos meses habrá que cambiar el filtro de carbón del depósito de agua, el cual habrá que comprar por separado por, aproximadamente, un euro la unidad.Como ves, es bastante, pero para nada es un drama. Son tareas muy sencillas y que, de verdad, se hacen en segundos. Es más preocupante el día a día con la bandeja recolectora de agua, un elemento con el que me he relacionado mucho más de lo que me habría gustado. Y no porque sea complicada de vaciar o limpiar, sino porque la cafetera consume muchísima agua y una parte importante de esta acaba justo ahí. Un truco que recomiendo es colocar un bol o un táper sobre la rejilla. De esta manera, la bandeja recogedora de agua no se llenará tanto y no habrá que vaciarla tan a menudo / Fotografía de Rubén UlloaEsto tiene que ver, en buena medida, con el enorme desfase de capacidad entre el depósito de agua, que puede almacenar hasta dos litros, y la propia bandeja, que es considerablemente más pequeña. Si a esto le sumamos toda el agua que la máquina utiliza durante su funcionamiento, el resultado es el que es: toca vaciar la bandeja una y otra vez. Yo he optado por colocar un vaso debajo durante el enjuagado inicial para intentar reducir la cantidad de agua que acaba en ella, pero es un simple paliativo. La cafetera también expulsa algo de agua al funcionar y cuando limpia el interior del tubo de vapor, así que, queramos o no, la bandeja acabará llenándose, así que... más vale que tengas la Ninja AutoBarista Pro cerca de un fregadero.Para que te hagas una mejor idea de cuánto gasta, en mi caso los dos litros del tanque de agua me dan para tres o cuatro preparaciones completas, dependiendo un poco de si utilizo la cafetera del tirón y, sobre todo, del tamaño de los cafés. En cambio, el casi medio kilo de café que cabe en el depósito principal puede estirarse muy fácilmente hasta los 25 o 30 cafés. El depósito de posos también tiene una capacidad bastante razonable: llega con vaciarlo una o dos veces a la semana, ya que le entran los restos de unos seis o siete cafés. Por su parte, la bandeja recolectora de agua me pide pasar por el fregadero prácticamente cada día, incluso con un par de preparaciones. Como ves, este último elemento es, con diferencia, el que más condiciona el mantenimiento diario de la cafetera.¿Merece la pena la Ninja AutoBarista Pro? Ríete tú de George Clooney / Fotografía de Rubén UlloaLa Ninja AutoBarista Pro no es una cafetera para que te conviertas en un experto o experta del café. Tengo claro que su mayor virtud no es "complicar" el café, sino todo lo contrario. Aun con los males habituales de las cafeteras superautomáticas, ofrece un funcionamiento accesible a todo el mundo y unos resultados sencillamente fantásticos. Y es precisamente esa combinación de sencillez y posibilidades la que, para mí, marca la diferencia frente a otras superautomáticas. Ninja AutoBarista Pro Ninja 899,00€809,10€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso. Ninja AutoBarista Pro Amazon 1.149,00€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.Cuesta lo suyo, pero considero que es el precio a pagar por tener una cafetera lo más completa posible. Porque, aunque la Ninja AutoBarista Pro no sea perfecta, sí que destaca en prácticamente todos sus apartados, convirtiéndose, a día de hoy, en una de las superautomáticas más redondas que puedes comprar. Quizás no sea la máquina para dártelas de barista, pero sí te da un poco más en prácticamente todo. Si buscas una cafetera capaz de preparar muchos tipos de café, que pueda adaptarse a gustos diferentes y que pueda disfrutar toda la familia durante mucho tiempo, creo que sin duda merece la pena.Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. 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