Pedro Sánchez lo ha vuelto a hacer. Cuando parecía que estaban a punto de salir los créditos finales de su Gobierno, se le aparece su Clarence Odbody dándole una nueva oportunidad. No era él el que tenía un mensaje para Maricarmen, sino que Maricarmen se ha convertido en la maniobra de distracción necesaria para que todos dejemos de mirar a Ceuta y pongamos el foco en uno de los problemas más graves de nuestro país, la vivienda, al que Pedro Sánchez no ha prestado atención en los últimos años y que, ahora, parece haberse convertido en su centro de interés, a pesar de la amarga sensación de déjà vu, del descontento de sus socios, de las negociaciones a contrarreloj y... Ver Más