Grupo Aval. Foto: cortesíaEn el marco de Climate Week Medellín, Grupo Aval informó que su cartera sostenible consolidada alcanzó $45,4 billones al cierre del segundo trimestre de 2026, un crecimiento de $1,6 billones frente al mismo periodo del año anterior. Con estos recursos, las entidades del Grupo financian proyectos de energía renovable, construcción sostenible, inclusión productiva, transporte sostenible y eficiencia energética, al tiempo que avanzan en el cumplimiento de sus metas de transición climática y desarrollo social.De este total, cerca de $36 billones corresponden a financiación con impacto social y alrededor de $9 billones a financiación verde. Estos recursos respaldan proyectos como parques solares, edificaciones de bajo impacto ambiental, empresas más eficientes en el uso de la energía y desarrollos agroindustriales en distintas regiones del país.“Queremos que el financiamiento sostenible sea una palanca cada vez más relevante para el crecimiento de nuestras entidades. Por eso estamos profundizando nuestra estrategia en tres frentes: acompañar a los clientes en sus procesos de transición, ampliar la financiación en sectores clave para el desarrollo del país e incorporar cada vez mejor los riesgos y oportunidades ambientales y sociales en las decisiones de negocio” afirmó Paula Durán, vicepresidente corporativa de Sostenibilidad y Proyectos Estratégicos de Grupo Aval.Destacado: Ya comenzó el desmonte del nombre del Movistar Arena: así será su nueva etapa desde octubreGrupo Aval fortalece su liderazgo en sostenibilidad durante Climate Week MedellínDurante el evento del Climate Week en Medellín, directivos de Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Promigas y Corficolombiana compartieron experiencias sobre financiamiento climático y de biodiversidad, transición energética, gestión sostenible del agua, mercados de carbono y riesgos asociados a proyectos ambientales, reafirmando el rol de Grupo Aval en la promoción de soluciones y alianzas para acelerar la transición hacia una economía más resiliente y baja en carbono.Entre los hitos recientes se destaca una operación de US$150 millones entre Banco de Bogotá y la Corporación Financiera Internacional (IFC), que convirtió a la entidad en la primera institución financiera de América Latina en concretar una transacción bajo un marco público y verificado de transición energética. El 30 % de los recursos estará destinado a pequeñas y medianas empresas, el 50 % a proyectos de construcción con certificaciones ambientales internacionales y el 20 % a iniciativas de reconversión tecnológica y eficiencia operativa.Esta operación refleja la evolución del financiamiento sostenible hacia modelos que no solo apoyan actividades que ya generan impactos positivos, sino que acompañan la transformación de empresas y sectores productivos. Los recursos permitirán impulsar proyectos en sectores como transporte, energía, manufactura y construcción para modernizar procesos, incorporar nuevas tecnologías y reducir el consumo de energía, agua y emisiones.Además, Banco de Bogotá acompaña actualmente 81 proyectos de construcción con certificación ambiental. Por su parte, Banco de Occidente ha impulsado proyectos de energía renovable con un potencial de generación de 21,1 GWh.En materia de energía limpia, Promigas cerró en mayo la adquisición del 100% de Zelestra Latam, una plataforma de generación solar y almacenamiento con presencia en Colombia, Chile y Perú. Con esta operación, la compañía pasó de 170 MW en energías renovables a un portafolio superior a 3.500 MW en la región, entre proyectos en operación, construcción y desarrollo. Además, impulsa CO2rozo, la primera iniciativa privada de conservación a gran escala en el Caribe colombiano, que busca proteger 105.000 hectáreas de bosque seco tropical y humedales estratégicos en ocho departamentos, evitar la emisión de cerca de 3,5 millones de toneladas de CO₂ al 2044 y generar incentivos económicos para las comunidades que contribuyen a su conservación. Por su parte, Aval Fiduciaria participó en la financiación del Parque Solar Puerta de Oro, de 360 MWp, a través de un crédito sindicado por $1 billón.La cartera sostenible es una de las herramientas mediante las cuales Grupo Aval materializa su estrategia ESG, integrando criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo en sus decisiones de negocio. A través de su Sistema de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), el Grupo incorpora estas variables en los procesos de financiación y solo en 2025 evaluó más de 9.000 operaciones.A 2030, Grupo Aval busca que la cartera verde de sus bancos represente el 11 % de la cartera comercial y mantener una participación del 20 % en la meta sectorial de cartera verde que establezca Asobancaria. Además, se ha propuesto reducir en 51 % sus emisiones para 2030 y ser carbono neutro en 2050, tomando 2024 como año base y en línea con los compromisos climáticos de Colombia y el Acuerdo de París.“La sostenibilidad es una parte integral de nuestra estrategia de negocio. A través de la financiación sostenible estamos acompañando proyectos que impulsan el desarrollo del país, generan bienestar para las comunidades y apoyan la transición hacia una economía más resiliente y baja en carbono. Ese es el papel que queremos seguir desempeñando como grupo financiero”, señaló Paula Durán.Destacado: Más de 500 empresas participaron en la cuarta edición de Xposible Crecer 2026