La maquinaria militar del Viejo Continente afronta un crudo baño de realidad en uno de los momentos más delicados de la historia reciente. A las puertas de la cumbre de la OTAN en La Haya, las costuras de la defensa europea quedan al descubierto cuando se analiza la capacidad real de respuesta ante un hipotético conflicto a gran escala.Nicolás Pascual de la Parte, exembajador de España en la Alianza Atlántica y actual eurodiputado del Partido Popular Europeo, ha puesto sobre la mesa el verdadero estado de las fuerzas armadas comunitarias. El actual coordinador del PPE en la subcomisión de Seguridad y Defensa dibuja un panorama estratégico donde la dependencia de Washington sigue siendo absoluta para garantizar la supervivencia del bloque frente a las ambiciones territoriales de Moscú.Ante la pregunta directa sobre si las fuerzas aliadas estarían hoy preparadas para afrontar una guerra de alta intensidad en territorio europeo, el diplomático español no deja margen para la ambigüedad. "Con Estados Unidos, sí. Sin ellos, no", sentenció con rotundidad en una extensa entrevista concedida al diario El Debate, dejando claro que el paraguas norteamericano constituye el único muro de contención verdaderamente efectivo en la actualidad.Años de desventaja frente a RusiaEuropa camina a contrarreloj para revertir décadas de desinversión militar y complacencia estratégica. Según detalló el exembajador, el continente carece por sí solo de la capacidad militar necesaria para plantar cara a Rusia en un escenario de conflicto abierto y sostenido en el tiempo. De ahí que Pascual de la Parte calcule que Europa necesitará entre cinco y diez años para alcanzar una verdadera autonomía en materia de defensa.Este factor temporal resulta crítico en los despachos de Bruselas, donde se asume que la reconstrucción del músculo militar exige un esfuerzo presupuestario que muchos países han eludido durante demasiado tiempo. Pese a las tensiones políticas recurrentes a ambos lados del Atlántico, el experto descartó por completo que la Casa Blanca vaya a abandonar la estructura aliada. La OTAN se mantiene como la organización de defensa colectiva más exitosa de la historia, sustentada en un liderazgo norteamericano que sigue siendo el pilar central del sistema.La lección de Ucrania y la disuasiónEl análisis del exembajador apunta directamente a los errores estratégicos cometidos por Occidente en el pasado reciente. La invasión rusa de Ucrania en 2022 no fue un accidente imprevisible, sino la consecuencia directa de una debilidad percibida desde el Kremlin. Vladímir Putin ordenó el ataque al no encontrar una disuasión creíble ni en las filas de la OTAN ni en las instituciones de la Unión Europea."Si hubiésemos tenido seis o siete años antes una OTAN más fuerte, seguramente no lo hubiese hecho", reflexionó el eurodiputado popular. Esta dura lección histórica obliga ahora a los países aliados a cambiar radicalmente de estrategia y a modernizar sus arsenales sin más dilación. El objetivo inmediato de las cancillerías occidentales pasa por dotar a la Alianza de los medios imprescindibles para frenar cualquier nueva aventura expansionista. El mensaje final del diplomático resonó como una severa advertencia: "Si no defendemos Ucrania hoy, mañana puede ser un país de la OTAN atacado".