Llueve el primer lunes de octubre y el paraguas se queda donde siempre, detrás de la puerta. Si vas al trabajo en bici, ya sabes por qué: con una mano en el manillar y la otra peleando con el viento, no llegas seco ni llegas tranquilo. Para eso está una buena chaqueta de lluvia. La Seven J de la noruega Helly Hansen va a lo esencial: pesa poco, corta el viento y no deja pasar el agua. Sirve igual para la caminata del sábado, para ir pedaleando y para plantarte en la oficina sin pinta de venir del monte. Lo primero, el agua. El tejido es impermeable y cortaviento. Las costuras van selladas por dentro, así que el agua no se cuela por los pespuntes , que es por donde fallan muchas chaquetas de lluvia. Además, deja salir el calor del cuerpo, y eso se nota en cuanto subes una cuesta a buen paso. Para caminar, la capucha es la que decide el día. Se ajusta a la cabeza y lleva visera , que es lo que mantiene el agua lejos de los ojos. En la bici pesa más el viento que la lluvia. Una prenda que corta el aire te deja rodar tranquilo a primera hora sin llegar con el pecho helado. La solapa que tapa la cremallera cierra la puerta por delante, justo donde más pega el agua cuando pedaleas. Arriba, el cuello lleva una protección que evita el roce en la barbill a. Es un detalle pequeño, pero se agradece cuando la cierras hasta arriba y bajas la cabeza contra el viento. Y en la oficina pasa desapercibida. Es una chaqueta de corte limpio que cuelga del perchero como cualquier otra . El forro seca rápido, así que a la hora de volver no te pones una prenda empapada por dentro. Se lava a máquina , que para una prenda que va a acabar con barro de camino es casi obligatorio. Con la talla, eso sí, hay opiniones y antes de elegir, merece la pena mirar la tabla de medidas . La Seven J es una chaqueta de lluvia, no de abrigo. Frena el agua y el viento, pero abriga poco. Cuando llegue el frío de verdad, tocará meter debajo un forro polar o una camiseta térmica de las de correr. Por eso este es su momento. Octubre y noviembre son su terreno : mañanas frescas, chaparrones que van y vienen y días que todavía no piden plumas. Y la pillas rebajada en Amazon justo cuando arranca la temporada de lluvias . En las tiendas de montaña, esta misma chaqueta se mueve algo más cara. Una sola prenda hace de paraguas en la bici, de cortavientos en la pista y de chaqueta de diario en la oficina. Para el otoño, eso resuelve más que tres compras sueltas. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.