La vida de Christa Pike ha sido tan impestuosa como el intento fallido de su muerte. La mujer, que ha sobrevivido a dos dosis letales durante la ejecución de la pena de muerte en Tenessee, asesinó a una compañera de estudio cuando tenía 18 años con una violencia encarnizada en 1976, en Knoxville, Tennessee. La víctima, Colleen Slemmer, de 19 años, fue golpeada y acuchillada con armas cortantes. Un jurado la condenó a muerte y, tras tres décadas en el corredor y dos dosis letales, sigue sorpresivamente viva. La asesina confesa, que ahora tiene 50 años, se presentó en la clase donde estudiaba con un trozo de cráneo de la víctima y se lo enseñó a los compañeros.Seguir leyendo....