A los 43 años, Jorge ha decidido empezar de cero. Después de haber trabajado en talleres, concesionarios, almacenes, restaurantes, repartiendo fruta e, incluso, descargando camiones, este madrileño ha encontrado ahora un nuevo camino en un oficio que nunca había ejercido: la fontanería. No busca simplemente aprender un trabajo nuevo, sino convertirse en un profesional capaz de enfrentarse a cualquier problema que pueda encontrar detrás de las paredes de una casa.Seguir leyendo....