La NASA acaba de encender un motor espacial que llevaba décadas esperando este momento. Si consigue multiplicar su potencia, los viajes a Marte podrían cambiar por completo
Un propulsor electromagnético alimentado con litio alcanzó 120 kW en las pruebas de la NASA. Consume mucho menos propelente que un cohete químico, aunque el verdadero desafío empieza ahora: escalarlo hasta megavatios.