China inicia este jueves la Semana Dorada, su periodo de vacaciones por el Día Nacional, durante la cual la Administración Nacional de Inmigración espera una media diaria de 2,15 millones de cruces fronterizos. La previsión incluye los desplazamientos (en ambas direcciones) de los residentes de China continental, Hong Kong, Macao y Taiwán, así como los de extranjeros. Esa gran operación de viajes llega este año apenas dos semanas después de la entrada en vigor de un nuevo reglamento que amplía los supuestos en los que las autoridades pueden impedir a un ciudadano chino abandonar el país. La norma, advierte la organización Human Rights Watch, concede al Gobierno chino margen para imponer prohibiciones arbitrarias. Por su parte, Pekín sostiene que la medida responde, entre otros problemas, a los viajes relacionados con estafas y apuestas ilegales transfronterizas y al traslado ilícito de tecnología al extranjero. Seguir leyendo