Hacia 1880, unos hombres que cortaban turba en Dejbjerg, en el oeste de Jutlandia (Dinamarca), empezaron a sacar de la ciénaga piezas de bronce que brillaban como si fueran nuevas. No faltó quien pensara que era oro. Otros sospecharon algo bastante más terrenal, que aquello fuera el equipo de una destilería clandestina de aguardiente escondido […]