Hay una palabra en alemán para casi todo. Está el kummerspeck, “tocino de la pena”, para cuando se come de más después de una profunda tristeza; o el weltschmerz, “dolor del mundo”, esa desazón porque las cosas no son como las deseamos. Pero el alcance del alemán va más allá, y se extiende hasta los dominios de la paleontología. Es el caso de lagerstätte, un término que designa a los yacimientos fósiles excepcionalmente abundantes, tanto en número de restos como de detalles conservados. La Formación Jiufotang (Liaoning, al noreste de China) es justamente uno de los lagerstätte más famosos del mundo y el lugar donde un grupo de investigadores de Italia, Eslovaquia y China ha descubierto una nueva especie de dinosaurio. Se trata del Norellraptor barsboldi: un pequeño depredador plumífero que podía volar. Esta última característica hace que los hallazgos publicados este martes en la revista Nature Communications añadan nuevos elementos en favor de la hipótesis de que el vuelo surgió de manera independiente en distintas especies, y no en un único ancestro. Seguir leyendo