El final de la época estival trae consigo un nuevo episodio de destrucción de empleo. La estacionalidad del sector servicios supone que, según datos de la Seguridad Social de agosto de 2026, se hayan perdido 162.840 cotizantes. Un dato que se suma a la ya de por sí delicada situación que viven los oficios más tradicionales y ligados al mundo de la construcción, en los que cada vez cuesta más encontrar mano de obra cualificada.Una cuestión que ha puesto sobre la mesa Hernán Mora, empresario del sector, que denuncia la falta acuciante tanto de personal formado y capacitado en oficios tradicionales como la ausencia de relevo generacional para mantener el volumen de encargos que llegan a sus oficinas y a las del resto del gremio. Eso, a pesar de contar con la experiencia de gestionar una empresa con cerca de una veintena de empleados: «He llegado a tener 19 trabajadores, pero ahora no hay profesionales», expone Mora.Una circunstancia que han denunciado otros trabajadores por cuenta propia como Iñaki Martínez, electricista, quien también reconoce que su mayor dificultad actualmente pasa por encontrar mano de obra para ayudarle de cara a sacar adelante el volumen de trabajo actual. La crisis de personal en el sector de los oficios se convierte en endémica y quienes ven el problema desde dentro dudan de si al final del túnel habrá la luz que requiere la construcción.La crisis de 2008 y la falta actual de profesionales Hernán Mora acudió el pasado 18 de mayo de 2025 como invitado al pódcast Sector Oficios, que dirige Borja López, y allí desgranó algunos de los aspectos que ha podido comprobar en primera mano y que aquejan al mundo de la construcción. Mora, originario de Ecuador, es el máximo responsable de una empresa de reformas integrales que lleva su nombre que ejerce desde hace más de quince años en la localidad aragonesa de Tarazona.Antes de comenzar con su proyecto actual, llegó a tener una plantilla que se aproximaba a la veintena de empleados. Una empresa en la que sufrió las consecuencias de la crisis del ladrillo de 2008. Tras aquello, recuperó su vocación y ahora, con una empresa consolidada y que se encarga tanto de electricidad como fontanería y albañilería, se ve en serias dificultades para incorporar personal. Además, la perspectiva de futuro, lejos de mejorar, parece mantener la tendencia actual.Una situación que el albañil y empresario desvinculó del apartado meramente económico. Mora señaló que, pese a que actualmente se ofrecen salarios competitivos para oficiales y estabilidad laboral, encontrar albañiles se ha convertido en todo un desafío: «Ahora me encuentro con que no hay gente. No tenemos profesionales para dar lo que nosotros exigimos», reconocía durante su intervención.Plantillas reducidas e incertidumbre ante la ausencia de relevo generacionalActualmente, Hernán cuenta con un equipo reducido de seis personas y rechaza ampliar la estructura debido tanto a esa falta de profesionales cualificados como al problema constante de las bajas: «Yo, por ejemplo, he contratado uno, ha estado 15 días y lo tengo de baja. Me encuentro eso, ahora ese es el grave problema que tenemos. Una persona menos que tengo en el equipo para mí es un golpe», reconoce.El testimonio de Hernán Mora ofrece una radiografía de cómo ven los profesionales de oficios tradicionales la situación actual que atraviesa el sector. Un escenario en el que el volumen de trabajo supera con creces la mano de obra preparada como para afrontarlo con las garantías que demandan los profesionales y expertos de la industria y ante la que la falta de relevo generacional se erige como nuevo frente de batalla.