China está levantando una presa de 315 metros a 2.200 metros de altura. Para que el invierno no la detenga, hicieron algo fenomenal y muy loco: llenaron la montaña de espejos
Shuangjiangkou se construye en un valle de Sichuan donde las temperaturas pueden caer hasta los -20 ºC. Para seguir trabajando, sus ingenieros hicieron algo insólito: utilizar el Sol para calentar la propia presa.