El cine español volvió a ser el gran protagonista de 'El Hormiguero' en la primera entrega de la semana. Este lunes 28 de septiembre volvieron al programa de las hormigas los protagonistas de 'Nuda propiedad', el nuevo trabajo de Alberto Utrera. Susana Abaitua y Maxi Iglesias le contaron a Pablo Motos los detalles del proyecto, que se estrena el 2 de octubre en salas. La película aborda un tema de máxima actualidad: el difícil acceso a la vivienda y la angustia que representa para mucha gente. Lo personaliza a través de Vera y Lucas, una pareja cercana a los cuarenta, que encuentra una buena vivienda a mitad de precio gracias a la nuda propiedad. «Es cuando compras un piso mientras todavía hay alguien dentro y tienes que esperar a que se muera para acceder a la vivienda», explicó la actriz, aclarando que esto es una cosa bastante más habitual. Motos incidió en que la vivienda constituye una de las principales preocupaciones en España y, aprovechando el tema, quiso conocer cuál había sido el peor sitio en el que habían vivido sus invitados. Él mismo empezó contando su experiencia en Madrid, cuando se mudó desde Valencia junto a otros compañeros para escribir 'El club de la comedia'. Le alquilaron un apartamento en la calle Jorge Juan, uno de los ejes más conocidos del Barrio de Salamanca. «El piso era tremendo. O sea, él estaba inclinado», recordó el presentador. La vivienda era tan poco acogedora que «si caminabas fuerte, parecía que se iba a hundir», aseguró. Además, empezó a aparecer una grieta en lo que era su despacho, «cada vez más grande». Hasta que un día entró por la mañana en la habitación y se encontró con una sorpresa: «Había dos palomas». «Se iban metiendo las palomas, se iban metiendo dentro y no había manera de tapar aquello», explicó Motos, bromeando con la posibilidad de que fueran «mensajeras». Sin embargo, el estado del apartamento estuvo a punto de costarle un disgusto más grande. «Me salvó la vida la suerte», reconoció. Un día, mientras tiraba de la cadena, se desprendió una antigua cisterna. «Cayó justo a mi lado. Me habría matado. O sea, si me da, me mata», relató el presentador, que después dio paso a las anécdotas de los invitados con un «hala, a empatar». Susana Abaitua también tenía su propia experiencia horrible. «Bueno, yo tengo una situación de un piso en el que estaba que me tuve que ir porque había invasión de cucarachas», contó la actriz. El problema no se limitaba a su casa, sino que afectaba a todo el edificio. «Había que fumigar como todo el edificio para irse del piso y había vecinos que no querían», explicó. Mientras tanto, ella intentó acabar con las cucarachas que habían entrado en su vivienda, aunque el problema volvía una y otra vez. «Yo mataba la plaga que estaba en mi casa, pero volvía. Decía, 'no, es que hay que desalojar'», continuó narrando. Hasta que decidió que no podía seguir allí. Maxi Iglesias, por su parte, tuvo una situación diferente durante su adolescencia. «Yo hasta los 19 años viví en casa con mi madre, no tenía habitación propia», desveló. Cuando empezó a trabajar, pudo buscarse su propia solución, pero hasta entonces tuvo que compartir piso. «Era un pisito de unos 50 metros cuadrados con tres perros y yo sin habitación», explicó. Motos quiso saber entonces dónde dormía y el actor confesó que en era sofá cama. Aquella fue su realidad hasta que empezó a trabajar y pudo «movilizarse un poco» para buscar una vivienda propia.