El cohete Starship de SpaceX estalló en llamas este lunes al amerizar en el océano Pacífico, al norte de Hawái, poniendo fin antes de tiempo a su primer vuelo exitoso en órbita. La compañía recortó por seguridad la misión, prevista inicialmente para 10 horas, y la dio por concluida a las tres horas del despegue desde Texas. Según reportes, la decisión se tomó tras una falla en uno de los 33 motores durante el ascenso. Antes del incidente, la nave logró desplegar 26 satélites Starlink V3.