Distribuir a través de las farmacias comunitarias la medicación hospitalaria de dispensación ambulatoria (MHDA), que incluye tratamientos prescritos por médicos y médicas hospitalarios a pacientes no ingresados, puede permitir reducir a casi 0 la huella de carbono de los usuarios del servicio. Según un estudio del Hospital del Mar publicado en la revista 'Sustainable Chemistry and Pharmacy', las emisiones de dióxido de carbono de las personas que se benefician de ellas son mínimas y suponen una importante reducción en relación con las de aquellos usuarios que todavía se desplazan al centro hospitalario para recoger los fármacos. Seguir leyendo....