Silvia Bronchalo no está dispuesta a guardar silencio ante la última exposición pública de su hijo. La madre de Daniel Sancho ha reaccionado con contundencia a la difusión de una conversación privada que mantuvo con el joven en la prisión de Surat Thani y que ha terminado convirtiéndose en uno de los nuevos focos de atención del caso. Para ella, detrás de esa filtración hay algo mucho más grave que la publicación de unas palabras: el perjuicio que puede causar a Daniel. La conversación, difundida por 'OkDiario', corresponde a octubre de 2025 y recoge una conversación entre madre e hijo en la que Daniel le pide a Silvia alrededor de 100.000 euros para poner en marcha un plan con el que confiaba en conseguir salir de prisión. El joven le plantea comprar un terreno en Tailandia y sostiene que esa operación podría facilitar una intervención que favoreciera su situación judicial. Silvia, durante la charla, expresa sus dudas sobre la legalidad de lo que le está proponiendo. Ahora, casi un año después de aquella conversación, Bronchalo ha roto su silencio sobre la filtración. Lo ha hecho en exclusiva con el periodista Kike Calleja para 'Vamos a ver', donde ha asegurado estar «muy enfadada» y ha denunciado que se trata de una conversación privada que, además, considera que ha sido manipulada. «Llevo tres años tragando y ahora resulta que alguien graba, manipula y publica una conversación privada entre una madre y su hijo en prisión y desesperado», ha explicado Silvia Bronchalo a Kike Calleja. La madre de Daniel asegura desconocer quién realizó la grabación y quién decidió hacerla pública, pero tiene claro que la difusión le ha abierto un nuevo frente en un momento especialmente delicado para su hijo. Su malestar, sin embargo, no se centra únicamente en lo que se pueda decir sobre ella. Bronchalo insiste en que el verdadero perjudicado por la publicación es Daniel. «Quien haya filtrado esto le hace un daño enorme a mi hijo, y, si piensa que me lo estaba haciendo a mí, se ha equivocado de persona. Que se pongan a trabajar de verdad en lo importante», ha reclamado en sus declaraciones para 'Vamos a ver'. La madre del condenado considera que la conversación pertenece a un ámbito estrictamente privado: una visita a la prisión en la que Daniel cumple cadena perpetua. Por eso, según ha explicado, ya ha puesto el material en manos de sus abogados y está dispuesta a llevar el asunto hasta las últimas consecuencias. «No sé qué guerra tiene cada uno, ni que están intentando hacer aquí, pero a mí me han metido en medio y me han utilizado. Me siento agredida», ha denunciado. Los audios que han provocado su reacción fueron grabados durante una conversación mantenida el 4 de octubre de 2025. En ellos, Daniel intenta convencer a su madre de que le ayude económicamente para poner en marcha una operación que, según su planteamiento, podría permitirle abandonar la cárcel el 15 de noviembre. Silvia le pregunta directamente si lo que le está proponiendo puede tener consecuencias legales. «Yo no te estoy diciendo que no lo vaya a hacer, Daniel (…). Pero lo que quiero tener claro es que esto no es algo ilegal que nos pueda perjudicar a todos, que te pueda perjudicar más a ti, amor», le dice Bronchalo durante la conversación. Daniel insiste en que no hay nada ilegal en comprar un terreno y trata de convencerla de que viaje a Tailandia para llevar a cabo el plan. La desesperación del joven también queda reflejada en otros momentos del audio. Daniel explica a su madre lo difícil que está siendo para él su estancia en prisión y llega a asegurar que prefiere permanecer aislado antes que convivir con el resto de internos. «Pues que ya he bajado y prefiero estar en aislamiento que estar ahí abajo con todo el mundo. No es justo. Debería estar en una cárcel en España», afirma. Silvia, visiblemente afectada por las palabras de su hijo, responde desde la impotencia. «Me rompes el alma. Yo me siento impotente. No es justo, me siento impotente», le dice durante la conversación. Daniel, lejos de abandonar su propósito, interpreta incluso la fecha del cumpleaños de su madre como una especie de señal y se aferra a la posibilidad de estar fuera de prisión ese día. La filtración se produce además en un momento especialmente delicado para la familia. La justicia tailandesa ha mantenido la condena a cadena perpetua de Daniel Sancho por el asesinato premeditado del cirujano colombiano Edwin Arrieta, una resolución contra la que todavía existe la posibilidad de plantear un último recurso ante el Tribunal Supremo de Tailandia. El equipo jurídico español ha confirmado que estudia los siguientes pasos. Daniel siempre ha negado que el asesinato fuera premeditado y ha defendido que actuó en el contexto de una pelea y en defensa propia. La ratificación de la condena ha supuesto un nuevo golpe para la familia, que lleva más de tres años enfrentándose a las consecuencias del caso. En este escenario, Silvia ha dejado claro cuál es su prioridad. Más allá de las polémicas que puedan generar las palabras de su hijo en aquella conversación, considera que la difusión de un intercambio privado desvía la atención de lo que para ella sigue siendo fundamental: la situación de Daniel y su futuro. «Que se pongan a trabajar de verdad en lo importante», ha insistido en sus declaraciones a Kike Calleja. Y, ante la posibilidad de que la filtración termine en los tribunales, ha confirmado que ya ha puesto el asunto en manos de sus abogados. Su mensaje es contundente: «No sé qué guerra tiene cada uno, ni que están intentando hacer aquí, pero a mí me han metido en medio y me han utilizado. Me siento agredida».