Gangs of London llegó a PSP en septiembre de 2006 como un spin-off de The Getaway y tuvo una peculiar colaboración española: el cantante Melendi aparecía como gánster.Hace ya 20 años, en septiembre de 2006, PSP recibió Gangs of London, una aventura de acción exclusiva de la portátil de Sony desarrollada por London Studio. Era un spin-off de The Getaway que abandonaba a los protagonistas de las entregas de PS2 para centrarse en una guerra entre las bandas criminales de la capital británica.Su propuesta permitía elegir entre cinco organizaciones criminales diferentes, cada una con sus propios personajes, para intentar hacerse con el control de Londres. Había tiroteos, persecuciones en coche, secuestros, infiltración y carreras, además de un modo de exploración libre y pequeños pasatiempos como dardos, billar o incluso fotografiar lugares emblemáticos de la ciudad.El inesperado gánster asturianoPero si Gangs of London dejó un recuerdo especialmente peculiar entre los jugadores españoles fue por la aparición de Melendi. Sony anunció en aquel momento que el cantante había viajado al estudio para que capturasen sus rasgos y convertirlo en uno de los gánsteres del juego. El asturiano también compuso una canción titulada precisamente "Gangs of London" para su banda sonora. A continuación podéis ver su videoclip:Y su participación no se reducía a un simple cameo, ya que Melendi aparecía en una de las misiones y era posible acabar con él durante la partida, una situación que evidentemente llamó bastante la atención en España en 2006. El cantante era perfectamente reconocible gracias a la recreación de su rostro realizada para el juego.Un The Getaway diferente para PSPGangs of London fue la tercera entrega relacionada con The Getaway, después del juego original de 2002 y The Getaway: Lunes Negro de 2004. Además de las misiones de acción, introdujo un modo estratégico por turnos en el que las bandas peleaban por controlar diferentes zonas de Londres.El juego recibió críticas bastante divididas en su lanzamiento, pero acabó convertido en una de esas rarezas muy vinculadas a la época de PSP. Y dos décadas después, especialmente en España, resulta difícil recordarlo sin pensar inmediatamente en aquella insólita ocasión en la que Sony decidió convertir a Melendi en un gánster de videojuego.