"No quiero estar en las calles por un cargo. Quiero hacerlo por la clase trabajadora, para las mujeres, para la población negra, para la comunidad LGTBIQ+ y para todas las personas marginadas por este sistema explotador y excluyente". Erika Hilton tiene 34 años y debe ser uno de los nombres que más aborrece el amplio espectro conservador de Brasil. Adquirió visibilidad seis años atrás al convertirse en la primera mujer trans y afrodescendiente de la legislatura paulista. En 2022 fue elegida diputada nacional por el Partido Socialismo e Liberdade (PSOL), a la izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva. Este domingo va por la reelección en medio de una hostilidad que ha obligado al Tribunal Electoral de Sao Paulo (TRE-SP) a tomar en varias oportunidades cartas sobre el asunto. Hilton sabe lo que está en juego y aquello que suscita. "Es una gran responsabilidad. Ser candidata y ser elegida diputada es solo parte de un proceso mucho más amplio. De una lucha mucho más ancestral y por un futuro mucho mejor".Seguir leyendo....