El mercado de vehículos de ocasión en España mantiene una sólida dinámica en la que, según datos de Ganvam, durante el primer semestre se superó el millón de ventas con un total de 1.069.372 operaciones, registrando un incremento del 5% y una proporción de 1,8 turismos usados vendidos por cada uno nuevo. En este contexto, un análisis realizado por Carfax sobre 1.343.965 automóviles que cambiaron de titular entre enero y julio de 2026 ofrece un diagnóstico del sector, complementado por una encuesta representativa a 1.000 usuarios españoles sobre sus hábitos y expectativas. El estudio pone de manifiesto que los vehículos transferidos en los primeros siete meses de 2026 son, en términos generales, son más jóvenes y con menor kilometraje que el promedio del parque móvil nacional, pero acumulan una mayor proporción de indicadores de riesgo en su historial. La media de los turismos transferidos se sitúa en 12 años y 169.128 kilómetros, frente a los 14,95 años y 176.270 kilómetros del conjunto del parque móvil en España. A pesar de su relativa juventud frente a la media nacional, el 56% de estos turismos presenta al menos un factor de riesgo en su historial, lo que supone cinco puntos porcentuales más que el conjunto del parque automovilístico, situado en el 51%. Entre los indicadores clave analizados, un 39% de los coches registra antecedentes de daños o accidentes, mientras que el 13% procede de flotas de alquiler frente al 7% del parque general. Por su parte, los vehículos importados representan el 10% de los cambios de titularidad frente al 6% del parque nacional, y un 2% muestra inconsistencias en el odómetro. Además, estos automóviles presentan una rotación al registrar una media de cuatro dueños anteriores, superando los 2,6 propietarios del conjunto del parque español. En lo que respecta a las motorizaciones, la gasolina es la opción predominante en las transferencias con un 45%, seguida por el diésel con un 41%. La electrificación gana terreno, y los híbridos alcanzan un 12% y los eléctricos puros un 2% del total de las operaciones. En cuanto al kilometraje acumulado según la procedencia, los turismos importados que cambiaron de mano registran una media de 192.888 kilómetros, mientras que los procedentes de empresas de alquiler se quedan en 139.233 kilómetros. Por distribución territorial, Andalucía encabeza el mayor volumen de operaciones en España con un 18% del total de los cambios de titularidad, seguida por la Comunidad de Madrid con un 15% y Cataluña con otro 15%. Estas tres comunidades autónomas concentran de forma conjunta el 48% de todas las transacciones registradas en el país. En el análisis por marcas, Volkswagen encabeza las operaciones de cambio de nombre con un 8% del total, por delante de Peugeot y Seat con un 7% cada una, y de Renault y Citroën con un 6% respectivamente. Si se observa el desglose por modelos, el Volkswagen Golf ocupa el primer puesto al concentrar el 3% de las transferencias. Las unidades analizadas del modelo alemán tienen una media de 16 años y 218.000 kilómetros, registrando antecedentes de daños en el 53% de los casos y algún factor de riesgo en el 72%, la cifra más elevada entre los modelos más vendidos. Por su parte, los modelos Seat Ibiza, Seat León, Ford Focus y Renault Clio representan un 2% de los cambios cada uno. Entre ellos destaca el Seat León, con una antigüedad media de 13 años, 219.000 kilómetros y un 65% de unidades con algún factor de riesgo en su haber. La encuesta realizada por Carfax sobre 1.000 conductores españoles revela las barreras y comportamientos durante el proceso de compra de un vehículo de ocasión. El 30% de los encuestados afirma haber experimentado de cerca una situación de fraude relacionada con la compraventa de un coche usado, ya sea como comprador en un 10%, como vendedor en un 5%, o a través de familiares y conocidos. Esta desconfianza provoca que el 43% de los usuarios haya descartado la adquisición de un turismo de segunda mano tras realizar una revisión en profundidad, motivado principalmente por un historial deficiente en el 45% de los casos o por información falsa proporcionada por el vendedor en otro 45%. Al buscar un coche usado, los compradores señalan como principales obstáculos la falta de conocimientos técnicos en un 39%, la dificultad para determinar el precio justo de mercado en un 33% y la ausencia de información completa en los anuncios en un 31%. Ante esta situación, únicamente el 29% de los compradores considera que se prepara bien o muy bien antes de cerrar la transacción. Para reducir la incertidumbre, el 65% recurre al consejo de personas con experiencia automovilística, el 39% solicita el historial del vehículo y un 22% consulta herramientas de inteligencia artificial, cifra que asciende al 35% entre los menores de 35 años. A pesar de los riesgos, el factor económico sigue siendo el motor del sector, ya que el 59% de los usuarios elige el vehículo de ocasión para acceder a un precio inferior y un 33% para adquirir una categoría superior con menor presupuesto. Asimismo, un 63% considera que la compra de un vehículo usado es una decisión positiva desde la perspectiva medioambiental. De cara al futuro, el 54% de los encuestados proyecta que las tecnologías electrificadas liderarán el mercado de ocasión en el año 2050, divididas en un 32% para eléctricos y un 22% para híbridos, frente a un 15% que sitúa a la gasolina y un 13% al diésel en el primer lugar. No obstante, los consumidores exigen evoluciones para consolidar esta transición: un 56% reclama más autonomía y un 33% mayor velocidad de carga en los eléctricos, el 45% pide más alcance eléctrico en los híbridos, y un 61% considera imprescindible una reducción de consumos y emisiones en los motores de combustión para mantener su atractivo comercial.