Apuntar el mando de la televisión a la cámara del móvil: qué puedes comprobar

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El mando a distancia de la televisión y el teléfono móvil son dos dispositivos que no están llamados a funcionar como un conjunto. Sin embargo, existen comprobaciones muy útiles que se pueden realizar sobre el estado del primero de ellos sirviéndose de uno de los componentes del segundo. En este caso, la cámara de nuestro teléfono será la aliada imprescindible para saber si ocurre algo con el control remoto del televisor o si este funciona tal como debe.Todo ello gracias a un elemento que se encuentra presente en los controles a distancia desde la década de los años 80. Hablamos del diodo LED que, gracias a la tecnología infrarroja, emite una señal que el televisor interpreta para ejecutar la orden requerida: encender o apagar el aparato, cambiar de canal, subir el volumen o escoger la entrada deseada, entre otras.El receptor de la televisión, que alberga secretos en algunas de sus teclas, es capaz de leer esas señales, imperceptibles para el ojo humano. Sin embargo, existe una vía a través de la cual sí podemos reconocer ese haz de luz que se dispara desde el control remoto: la cámara del móvil. Las lentes de nuestros terminales sí captan esta radiación y la convierten en una señal de luz visible en la pantalla de nuestro smartphone.Por qué la cámara del móvil ve lo que el ojo humano no puede El truco en cuestión se basa en la sensibilidad del sensor de la cámara de los teléfonos, capaz de detectar un espectro de luz mayor del que puede captar el ojo humano. Un aspecto que le permite "ver" la luz infrarroja que emite el mando a distancia. Eso sí, cabe indicar que no todas las cámaras son capaces de ello.Algunos móviles modernos incluyen en sus cámaras traseras filtros infrarrojos muy potentes que bloquean esta luz. En caso de probar con dichas cámaras y no detectarla, lo aconsejable es probar con la cámara delantera, ya que en ella no se suelen incluir ese tipo de filtros.Con la cámara del móvil apuntando al diodo LED del mando a distancia, la secuencia para evaluar que todo funciona como debe es la siguiente: al pulsar un botón del control remoto de nuestra TV debería aparecer en la pantalla del móvil un destello de color morado, azulado o blanco. Si se muestra, el mando está emitiendo la señal que se le presupone.Diagnóstico paso a paso: el destello que confirma la señalEste proceso se utiliza para llevar a cabo un diagnóstico del estado del mando a distancia. En primer lugar, sirve para saber si se emite de manera correcta dicho haz de luz infrarroja. En caso positivo, quiere decir, por ejemplo, que las pilas tienen carga y no es necesario sustituirlas.Uno de los momentos en que más se emplea este truco es tras una caída accidental del mando a distancia. Con ello, se puede comprobar que todos los botones continúan funcionando de manera adecuada y que no hay ninguno que se haya quedado atascado o inutilizado tras el impacto. En caso de que al accionar alguna de las teclas no haya señal, significa que ese botón no está enviando datos.Si al accionar el control remoto el televisor no responde como debiera a la acción requerida, también la comprobación mediante la cámara del móvil puede ayudar a despejar incógnitas. En caso de revisar que el mando emite la señal infrarroja y que, pese a ello, el televisor no responde, el fallo se encontrará bien en el receptor de la TV o bien en el propio aparato y supondrá una avería que se encuentra al margen del control remoto.Así pues, para comprobar el estado del televisor y de uno de sus principales componentes como es el mando a distancia no hacen falta herramientas de diagnóstico costosas ni llevar el aparato hasta un servicio técnico para evaluar qué le sucede. De primeras, conviene descartar los fallos más recurrentes y con una solución sencilla.Para ello, la cámara del móvil se alía con la luz infrarroja del mando a distancia, haciendo de ambos un tándem capaz de corroborar en segundos que el control remoto opera con normalidad. Un método sencillo para descartar males mayores que permite a uno mismo ejercer como técnico de circunstancias.