Durante los últimos cuatro años, la streamer australiana Hanna Sayce ha atraído considerable atención con sus retransmisiones sobre ajedrez en Twitch, aunque no toda esta atención ha sido bienvenida. Un acosador siguió sus actividades, la hostigó en internet y, tras acusarla falsamente de tráfico de drogas, provocó que fuera encarcelada en dos ocasiones.